22 de abril de 2008
22.04.2008
 

Un lunes de «van a subir»

22.04.2008 | 02:00
Un lunes de «van a subir»

Ayer fue uno de esos lunes en los que dos desconocidos reunidos en un ascensor hablaron del Sporting y no del tiempo. Desde los tiempos de mayor gloria no pasaba algo así. Fue uno de esos lunes en los que la frase más repetida fue «van a subir». Pues la verdad que tiene toda la pinta, aunque los más prudentes se niegan a dar el paso definitivo. La Real, que, quiérase o no, parece el único rival, ha entrado de nuevo en la eterna crisis que sufre esta temporada. Las decisiones de Juan Manuel Lillo no gustan porque el equipo muestra una impotencia futbolística que no se arreglará con otro cambio de entrenador. Las crónicas dicen que el caos de organización que mostró el domingo el equipo blanquiazul fue de órdago. Y el próximo fin de semana los donostiarras juegan frente al Málaga de Muñiz, que ya tiene echadas las cuentas desde hace tiempo.


Todo fueron buenas noticias en la última jornada. La única nube pudo ser la victoria del Cádiz de Procopio en Soria. El Cádiz es el próximo rival y da la impresión de que ha tomado la costumbre de ganar ahora que ya no tiene otra aspiración que la tranquilidad. Pero nadie se quiere entregar, ni siquiera el Tenerife, que aún sueña con el ascenso. Un sueño casi imposible. Como el de Cayetano con Genoveva o el de Darek con Anita. Hay sueños casi imposibles y sueños que están a punto de hacerse realidad. A ocho domingos de la realidad.


Mediatarde del lunes en los jardines del bien y del mal. El amable lector de Bimenes acude a su cita telefónica con la batería cargada y con ganas de frenar cualquier intento de euforia. Porque, según dice, hay que tener en cuenta la historia, y la historia dice que el Sporting o sube de campeón o no sube. Es una opinión tan respetable como otras. Por fin, apunta un detalle: las arcas deben de respirar, porque el viaje de ida a Cádiz será en avión, con regreso en autocar. Si hay victoria, regreso feliz. Si hay derrota, noche triste de punta a punta de la Península. Del empate nada dijo, y colgó.


Y en éstas se está, esperando que los purasangre dejen de tirar del carro de la basura y que llegue el final de la Liga de plata, donde están puestas todas las esperanzas. Cómo será la cosa que casi nadie se acuerda de la junta de accionistas de mañana, donde los grandes hacedores de la gran deuda van a capturar aún más poder del que ya tienen. Pero son las cosas del fútbol español, de nuevo arruinado de sol a sol. Los puntos esconden la situación que se descubre en cuanto cualquier equipo pierde tres partidos seguidos. Mondo cane.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Fórmula 1

Fórmula 1

Fórmula 1 2018

Vive la emoción del Mundial de Fórmula 1 y sigue a Fernando Alonso en McLaren

 

Buscador de deportes