19 de mayo de 2010
19.05.2010
40 Años
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El Barça refuerza su estilo con Villa y Cesc

La llegada del delantero asturiano y el mediocampista y su repercusión sobre el dibujo táctico de Guardiola

19.05.2010 | 02:00
El Barça refuerza su estilo con Villa y Cesc

El Fútbol Club Barcelona ha vuelto a ganar la Liga y lo ha hecho con la meritoria circunstancia de que lo ha hecho con una plantilla en la que había diez españoles a los que había que añadir el dato de que tenía doce canteranos y de ellos seis, catalanes. Ha sido otra vez el triunfo del programa, del proyecto en el que sin abandonar la contratación de estrellas foráneas se fomenta la aportación de futbolistas creados y potenciados dentro de casa. Jugadores ganados para la causa. Villa y Cesc son refuerzos para su estilo.

En vísperas de elecciones a la presidencia del club no se vislumbra la posibilidad de que cualquiera que se convierta en sucesor de Joan Laporta vaya a cambiar el espíritu de la sociedad. El todavía máximo dirigente, a modo de despedida pretende dejar como último signo de su presencia el fichaje de dos grandes futbolistas, deseados por técnicos y aficionados. David Villa y Cesc Fábregas componen el refuerzo decisivo para intentar mantener la próxima temporada el mismo nivel de las dos anteriores.

Pep Guardiola apostó el pasado año por la contención en el gasto y el aprovechamiento de la cantera y ello, posteriormente, le llevó a manifestar la evidencia de que la plantilla se le había quedado «un pelín corta». Efectivamente al grupo que ganó los seis títulos, solamente le llegaron los refuerzos del delantero sueco Ibrahimovic, el defensa brasileño Maxwell y el también defensor Chygrinsky aunque éste ya estaba invalidado para jugar la Liga de Campeones porque lo había hecho en su anterior equipo. La incorporación de Ibrahimovic fue para compensar la salida de Samuel Eto´o y no puede decirse que fuera gran acierto si tenemos en cuenta su rendimiento en comparación con el del camerunés. En el momento presente todo hace indicar que está en el mercado y hasta se especula con la posibilidad de que sea moneda de cambio en el fichaje de Cesc.

El Barça, con la delantera formada por Pedro, Bojan y Messi, tres jugadores salidos de La Masía, con Ibrahimovic y Henry en el banquillo, ganó el último partido y con ellos, con anterioridad, obtuvo los puntos que le han llevado a marcar el récord histórico de haber terminado el campeonato con 99 puntos, 98 goles a favor y 24 en contra. El campeón ha añadido a estas cifras el Pichichi para Messi, con 34 tantos, y el Zamora para Valdés, el guardameta menos goleado.

El gran secreto del Barcelona ha estado, de nuevo, en el espíritu renovador de Guardiola, a quien en determinados momentos se le ha podido tildar de irresponsable al haber apostado por alineaciones sorprendentes y al debút de jugadores por los que había que tener mucha fe.

El rendimiento de Pedro difícilmente lo habría alcanzado en el Madrid o con otra entrenador más conservador. Pedro, Jeffren, Jonathan han alternado con los mejores del equipo. Tal vez el mayor riesgo lo corrió Guardiola cuando decidió dejar en el banquillo a Henry e Ibrahimovic para que jugara Bojan, quien, finalmente, se ha ganado la confianza.

Lo mejor del Barça es el mantenimiento de la fórmula. En el club, en todas las categorías se ha impuesto una manera de jugar de modo que cuando saltan de una categoría a otra no notan el cambio, no tienen que acoplarse a normas distintas.

Guardiola quiere a Cesc porque debe ser el relevo natural de Xavi, quien nació en el 80 y, lógicamente, su futuro está marcado por la partida de nacimiento. Cesc fue también azulgrana y su aportación no va a suponer variante alguna porque también es jugador de toque y con proyección atacante. El deseo de Guardiola se fundamenta en que en la disputa de tres competiciones los relevos se imponen y tanto Xavi como Iniesta necesitan descansos. Con el refuerzo del catalán, crecido en el Arsenal, el entrenador podrá manejar más alternativas que esta temporada en la que en el último partido tuvo que alinear a Keita, Touré y Busquets y ninguno de ellos tiene condiciones para llevar el mando.

Los altibajos de Ibrahimovic y la caída de Henry dejaron el ataque barcelonista, fundamentalmente, en los pies de Messi. Pedro fue feliz descubrimiento, pero el centro de la vanguardia necesitaba mejores relevos. David Villa, cuyas condiciones goleadoras son sobradamente conocidas, será refuerzo fundamental y referencia en el ataque. El asturiano no llegará solamente a cubrir el hueco que deja Henry, sino a ser el delantero que se ha echado en falta con la ausencia de Eto´o.

En el Barça, todos los aspirantes a la presidencia están convencidos de que el equipo necesita refuerzos. Cesc y Villa son dos joyas para su corona. Con todo, tal vez lo más importante es mantener al entrenador y la permanencia de un proyecto que se va desarrollando cada año.

Si, además, saliera Ibrahimovic, la contratación de Villa estaría más que justificada. El Barça, además, tendrá que cubrir, posiblemente las bajas de Márquez y Touré Yaya. El sueco podría tener acomodo en el Chelsea. A Italia es muy improbable que vuelva porque los grandes están sin blanca y sin posibilidades de recalificar terrenos.

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