19 de marzo de 2012
19.03.2012

Culé moyáu: Messi y la metafísica de Aristóteles

19.03.2012 | 18:36

Gol de Messi tras un caño a Spahic y una vaselina a Palop. Se podría escribir un libro sobre el segundo gol del Barça al Sevilla, pero los futboleros con ganas de saber más cosas tenemos que conformarnos con tristes libros acerca de los autores de los goles que no sólo suelen tener títulos tautológicos como «Yo, Messi», sino que nunca añaden información futbolísticamente relevante. La biografía de Messi no explica su caño a Spahic ni la vaselina a Palop. Sabemos muchas cosas de la vida de Messi, de sus problemas de crecimiento y de esa famosa servilleta que terminará en el Museo del Barça o quizás en un museo de arte contemporáneo. Sabemos que Messi se llama Lionel Andrés, que es argentino de Rosario y que quiere mucho a su mamá. Pero ¿cómo demonios hizo ese caño? ¿Por qué se quitó de en medio a Palop con una vaselina, cuando la mayoría de los mortales habríamos pegado un patadón a lo que salga?

Dicen que Heidegger comenzó uno de sus cursos sobre Aristóteles resumiendo la biografía del filósofo griego con estas palabras: «Nació, trabajó y murió». El mismo Heidegger aseguraba que su vida no tenía ningún interés y que sólo importaba su obra. Puede que el desprecio de Heidegger hacia la biografía de Aristóteles o hacia su propia biografía no pueda extenderse a la biografía de Alejandro Magno o de Julio César, pero sí a la biografía de Messi o de Iniesta. Messi nació, juega al fútbol y pronto superará a César como máximo goleador de la historia del Barça. Fin de la biografía. ¿Qué come Messi? Me da igual. ¿Por qué ya no se deja el pelo largo? No me importa. ¿Tiene novia? ¿Lee por las noches? ¿Le gusta «The walking dead»? ¿Va al cine? ¿Llora cuando escucha un tango? Puedo leer una entrevista a Messi y enterarme de todas estas cosas, como puedo leer en la biografía de Cassano que el jugador italiano afirma haber hecho el amor con «seiscientas o setecientas mujeres» (ese inquietante margen de cien mujeres ya lo dice todo), pero comprender los caños y las vaselinas de Messi es algo mucho más difícil. Los humildes orígenes de Messi no explican el juego de Messi, como los orígenes macedonios de Aristóteles no explican su metafísica. O sí. Yo qué sé. Estoy algo despistado.

Los que hemos jugado un poco al fútbol sabemos lo difícil que es hacer lo que hace Messi. ¿Por qué Messi puede hacer caños dentro del área y yo no? ¿Qué demonios le pasó a Messi por la cabeza cuando se encontró solo delante de Palop? ¿Qué tiene el pie izquierdo de Messi que no tenga mi pie derecho? Ojalá el juego de Messi y la metafísica de Aristóteles pudieran entenderse estudiando la biografía de Messi y de Aristóteles. Yo jugaría en el Barça y los estudiantes de 2.º de Bachillerato harían chistes sobre la teoría hilemórfica.

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