Oviedo, Juan NIETO

En junio de este año, el Club AMPA Fozaneldi cumplirá once años de vida, más de una década dedicada a formar y a educar jugadores desde la base. No es un club al uso, más que nada porque está gestionado por la Asociación de Madres y Padres de Alumnos del colegio Fozaneldi. Entre todos han conseguido, con mucho esfuerzo, llevar las riendas de una entidad que cuenta con cinco equipos y un total de 50 niños repartidos entre las diferentes categorías: desde minibenjamín, hasta prebenjamín, pasando por el alevín y los dos benjamines. Después de diez años, la filosofía del club sigue siendo la misma que hace una década cuando el club empezó a dar sus primeros pasos: «Intentamos que los niños jueguen, aprendan y se diviertan, independientemente del resultado», indica Alejandro Granda, actual presidente del club.

Desde el AMPA Fozaneldi también se intenta inculcar unos valores a todos los jugadores y miembros del club que forman parte del decálogo que todos deben cumplir. «El respeto a compañeros, rivales y árbitros por parte de todos los miembros del club, incluido padres, son parte de las normas del equipo», añade Granda, la cara visible de un club donde todos los padres se involucran y ponen su granito de arena para que todos los jugadores puedan dar rienda suelta a su pasión por el fútbol.

El presidente de la entidad siempre es elegido por la directiva de la AMPA y hasta la fecha siempre ha sido el padre de alguno de los jugadores. Además, el club cuenta con un tesorero y un interventor escogidos de la misma manera. Al margen de la directiva, cada equipo cuenta con un padre como coordinador que se encarga de los desplazamientos de los jugadores, fichas y todo lo relacionado con el equipo.

Por otro lado, también existe un coordinador general que depende de la directiva y no forma parte de la AMPA. «La mayor complicación que tenemos es la financiación», recalca Granda. La entidad se nutre de las cuotas que pagan los jugadores, además de las subvenciones que recibe por parte de las administraciones, «pero que este año se han quedado en nada». Uno de los mayores gastos reside en la financiación de un autobús que lleva a los alevines a La Pixarra, su lugar de entrenamiento. «La verdad es que no nos vendría mal tener un campo un poco más cerca», dice el dirigente, que añade que «hay cerca una parcela del ayuntamiento destinada a pista deportiva y quizás algún día?».

A nivel deportivo, uno de los equipos benjamines, el que milita en Tercera en el grupo 6, terminó la temporada regular en lo más alto de la clasificación y luchará por ascender de categoría. Su rival: El Veriña B. En el choque de ida el resultado fue 4-3 a favor del equipo gijonés. Pero queda la vuelta. El equipo de Tercera alevín marcha entre los cuatro primeros de su grupo. En esta competición aún queda una jornada. «Luchamos hasta el final por el ascenso, pero no pudo ser», explica Granda. Por último, el resto de equipos del AMPA Fozaneldi piensan en la próxima campaña, donde tendrán nuevos retos. El Prebenjamín echó el cierre a la Liga con un balance positivo, al igual que el otro benjamín, el del grupo 5.

El equipo minibenjamín no está federado, pero compite en el torneo Ciudad de Oviedo. Está formado por niños de 4 y 5 años y es el primer escalón de los jugadores dentro del AMPA Fozaneldi, un club con un sello de identidad propio gracias al trabajo desinteresado de los padres de los jugadores.