27 de mayo de 2014
27.05.2014

Ser terceros y esperar

El Sporting aún podría subir directo siempre que el Dépor perdiera todo y tropezara Las Palmas - El Zaragoza tiene la salvación casi resuelta y el Tenerife podría llegar a El Molinón sin nada en juego

27.05.2014 | 01:52
Abelardo, pensativo, durante el partido ante el Barcelona B.

Las cuentas sólo pasan por ganar a Zaragoza y Tenerife y esperar. El objetivo de terminar terceros puede ahora encontrar mejor premio. El Sporting ha visto renacida la fe en el ascenso directo gracias a la derrota del Deportivo en su visita al Numancia. Todo pasa por que el conjunto coruñés, situado a seis puntos, pierda sus dos próximos enfrentamientos ante Jaén y Girona y Las Palmas, que iguala los 60 puntos de los rojiblancos y está inmerso en una crisis que ha acabado con la destitución de su entrenador, ceda al menos un empate ante Mallorca o Ponferradina. Ésa es la única vía para lograr el billete directo a Primera, el mismo que ya se ha cobrado el Éibar.

El asequible calendario deportivista. Todo empieza por La Coruña. El Dépor no debe sumar ningún punto en los dos partidos que le restan para que la rendija que le queda al Sporting de cara al ascenso directo cobre valor. Vaya por delante que los de Fernando Vázquez, quien ya vivió en su etapa en Las Palmas una debacle final que le privó del ascenso, tienen un calendario más que asequible. Recibirán el sábado en Riazor al Jaén, que necesita sumar para asegurar la permanencia, pero que lleva desde enero sin ganar fuera de casa. Le seguirá la visita al Girona, otro de los equipos implicados en el descenso. Los catalanes marchan terceros por la cola, y sus necesidades de cara a la última jornada dependerán, en buena medida, de lo que suceda esta semana. La posibilidad de que les sirviera un empate dinamitaría cualquier esperanza para el Sporting.

El obligado pinchazo de la Unión Deportiva. Si el Deportivo suma por derrotas sus próximos enfrentamientos, la mirada se desviará hacia Las Palmas. El Sporting necesita que el conjunto canario ceda, al menos, un empate ante Mallorca o Ponferradina. Una situación que se presenta algo más razonable, dada la tensión que se respira en Gran Canaria. Las Palmas estrenará entrenador esta sábado, en su visita al Mallorca, un grande obligado a ganar ya que está a un punto del descenso. Concluirán la Liga en casa, ante una Ponferradina que, probablemente, acudirá ya sin jugarse nada. La razón de que Las Palmas falle en uno de estos dos enfrentamientos se debe al interés rojiblanco en evitar un triple empate, con el Deportivo, a 66 puntos. Los enfrentamientos entre ellos desequilibrarían esta igualdad, en la que Las Palmas, con nueve puntos, sería el equipo que saldría favorecido.

Los deberes rojiblancos. Nada de lo anterior servirá al Sporting si no logra hacer sus deberes. Los rojiblancos están obligados a ganar lo que le queda para aspirar a ponerse por delante de sus dos grandes rivales de cara a un hipotético ascenso directo. Empezarán en La Romareda, donde el Zaragoza tiene la salvación prácticamente encauzada. Tiene seis puntos de ventaja respecto al descenso, que marca el Castilla. Sólo bajaría si no puntúan, los madrileños lo ganan todo y además consiguen mejorar su particular goal-average, que está en -7, por el -4 de los maños. Es decir, sólo una catástrofe llevaría al Zaragoza a Segunda B, por lo que sus urgencias son menores. Por último, el camino de los del Pitu concluirá en casa, ante el Tenerife. Un rival que, casi con total seguridad, acudirá a El Molinón sin nada en juego, ni por arriba, ni por abajo.

El valor del tercer puesto. En cualquier caso, el Sporting debe apurar el paso para, al menos, encaramarse al tercer puesto. Primero, porque da opción a disputar en casa la vuelta de las dos eliminatorias de la promoción, algo que permitirá aprovechar el peso de El Molinón. Segundo, porque en caso de que el resultado continúe igualado tras la prórroga, no habrá penaltis, sino que pasará el mejor clasificado.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Buscador de deportes

El equipo y la marea bermellona, de la mano

El RCD Mallorca, como muchos clubes españoles, tiene una gran historia a sus espaldas. El ascenso a LaLiga Santander logrado en 1997 abrió una etapa de esplendor y crecimiento deportivo