13 de diciembre de 2016
13.12.2016

Pablo Hernández podría pasar por el quirófano

El medio del Marino tiene una luxación en la clavícula izquierda

13.12.2016 | 02:10
Pablo Hernández disputa un balón ante el Llanes con Trabanco, también lesionado, atento detrás.

Pablo Hernández, centrocampista del Marino, podría tener que pasar por el quirófano para solucionar la luxación de la clavícula izquierda. El futbolista del conjunto luanquín lleva año y medio con la lesión y cada vez le es más incómodo jugar porque la clavícula se le sale de sitio constantemente, la última vez hace dos semanas en el partido jugado contra el Sporting B en Miramar (1-1).

El jugador hizo ayer varias placas que confirmaron la luxación y hoy visitará al doctor Rodas, el médico de la Federación Asturiana, en busca de una solución. "Tengo ganas de acabar con este problema porque llevo tiempo jugando muy incómodo, pero dependerá de lo que diga el médico", comentó. El centrocampista candasín del Marino no se había planteado hasta ahora pasar por el quirófano pero, señala, "ya urge una solución porque no puedo seguir así más tiempo".

La idea del futbolista es aprovechar el parón navideño para tratar de recuperarse y poder ayudar al equipo en la segunda vuelta, en la que el Marino se jugará sus opciones de jugar el play-off al final de la temporada.

El conjunto luanquín entrenó ayer en Balbín con la baja del delantero Polo, aquejado de un problema de pubis, aunque en principio podrá estar para jugar el domingo (16.30 horas) en el Nuevo Nalón contra L´Entregu. Álvaro Pozo tampoco entrenó por un problema vírico. El centrocampista tuvo que abandonar el domingo el campo de Miramar en el minuto 50 ante el Tineo (6-1) al sentirse mal y descansó ayer.

Trabanco sigue recuperándose del esguince que sufrió en el tobillo izquierdo hace tres semanas. El central hizo ayer algo de carrera continua, aunque aún necesitará unos días para incorporarse al grupo.

El resto de jugadores tocados entrenaron bien, aunque Geni no completo el trabajo por precaución al cargarse un gemelo. Es una dolencia lógica en los jugadores que llevan un tiempo parados y el centrocampista azulón estuvo seis semanas fuera del equipo por un problema en el menisco de la rodilla izquierda.

Aitor Suárez superó la contractura que sufrió en la espalda la pasada semana y ayer entrenó con normalidad. El equipo luanquín descansa hoy martes.

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