Aunque el Avilés está inmerso en uno de los peores momentos de su historia sigue siendo un destino apetecible. Por ese dogma, el delantero Xavi Cencillo terminó vistiendo la blanquiazul. Pero en la llegada del delantero también tuvo un papel importante el exjugador del Ensidesa, Javier Antolín, que llegó a jugar en Segunda División en el viejo Santa Bárbara. Con él, el jugador catalán mantiene una relación casi familiar. "Tuvo mucho peso en mi decisión, me dijo que era un gran destino", asegura el ariete.

Nacido en Sant Joan Despí, Cencillo tiene 19 años. Aunque es joven ya le ha visto la cara amarga del fútbol. Con 16 años se quedó fuera del Cornellá sin previo aviso. "Nunca entendí el por qué", rememora el futbolista. De ahí pasó al Terrasa, al Sant Andreu y finalmente al filial del Sabadell, de donde procede.

Lleva apenas dos semanas y ya ha besado el santo. Marcó el gol del empate contra el Universidad en el último minuto. Fue una explosión de alegría. "Todos los compañeros me felicitaron y yo les estoy agradecido", explica.

Con Polo, el otro delantero del equipo, cada vez tiene una relación más cercana. El exatacante de L'Entregu no está teniendo suerte. Lleva 12 tiros al palo en lo que va de curso. "Al acabar el partido, le dije que contra el Lealtad iba a marcar él", revela Cencillo.

Lleva poco tiempo en Avilés. Pero, el club le está sorprendiendo. Hace dos días fue de visita colegio de Versalles, junto con Avel, Carlos y Lemus. Este tipo de visitas refuerzas la decisión del catalán de haberse decantado por el Avilés. "Para mí, es el momento más alto de mi carrera", se sincera.

Cencillo es un loco del entrenamiento. El lunes, con día libre, se encerró en el gimnasio del Suárez Puerta con varios compañeros. "Alain Menédez me preguntó que cuántas horas iba a echar. Le respondí: 'hasta que me echen'". Y así fue, porque se quedó hasta las siete de la tarde.

También, procura quedarse después de los entrenamientos para ensayar los lanzamientos de falta. "Me gusta ensayar y ser futbolista profesional las 24 horas al día. Cuido la dieta y también el descanso", apunta.

Hoy volverá a los entrenamientos. El grupo prepara la visita del líder, el Lealtad. El Avilés acumula siete partidos sin conocer la victoria. En ese tiempo, ha sumado dos empates. Pero, el gol de Cencillo al Universidad, demuestra que poco a poco, se puede salir del atolladero.