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Balonmano

La leyenda de Raúl continúa

Entrerríos, que juega su novena temporada en el Barcelona, es el cuarto que alcanza los 500 partidos en la Liga Asobal

La leyenda de Raúl continúa

La leyenda de Raúl continúa

Todo empezó en el colegio Noega, siguió en el Grupo Astur y Balonmano Gijón, para tomar velocidad a partir de su salida a León, Valladolid y, finalmente, Barcelona. Así hasta los 500 partidos en la Liga Asobal que Raúl Entrerríos (Gijón, 12 de febrero de 1981) alcanzó el viernes

Raúl Entrerríos es el cuarto jugador que supera los 500 partidos en la máxima categoría del balonmano español. Sólo tiene por delante a José Javier Hombrados (707), Juanín García (618) y Javi Díaz (526). El gijonés también es el tercero en el ranking de partidos internacionales, con 255, tras David Barrufet (280) y Javier Hombrados (262). "Es un orgullo llegar a los 500 partidos y haber vivido tantos años de carrera y seguir jugando en un club tan exigente como el Barça".

"Todos, de pequeños, soñamos con alcanzar el alto nivel y poder disputar tantos partidos en la Liga o jugar en la selección. Son sueños que tienes y, por suerte, en mi caso se han ido cumpliendo uno tras otro. Estoy muy feliz y muy orgulloso. Cuando deje de jugar y empiece mi otra vida, miraré atrás y podré decir que he tenido una carrera plena", añadió el asturiano, que se acuerda de sus inicios y, especialmente, del esfuerzo de sus padres para progresar en su deporte. También de su mujer, Noelia, y sus hijos, que le apoyan ahora en la elite.

Una carrera que espera un final lo más feliz posible. En su club, el Barcelona, consiguiendo sumar una nueva Liga de Campeones a las ya obtenidas en 2011 y 2015. Y con España, primero con la clasificación para los Juegos Olímpicos de Tokio y, una vez en ellos, intentando colgarse una medalla más. Un sueño por el que Raúl Enterríos está dispuesto a seguir luchando hasta el último día. "Ese es mi objetivo, luchar por cada título que dispute".

El partido del viernes, frente al Benidorm, acabó con un marcador (43-26) que refleja la realidad del balonmano español, muy diferente a la que Raúl Entrerríos conoció en sus primeros años como profesional: "Estábamos en el momento álgido de la Liga Asobal, con mucho poderío económico y seis o siete equipos muy potentes. Era un balonmano mucho más duro, con jugadores más fuertes y más veteranos. Ahora se está construyendo una Liga más fuerte, pero va a costar".

Una camiseta del Barcelona con el número 500 y un sonoro aplauso de una afición que le tiene como uno más de la familia fue la manera de reconocer a un trabajador incansable. Un hombre discreto, hermano de otro mito del balonmano, Alberto, que no pierde la pasión por su deporte. Aún tiene tiempo Raúl para seguir engordando su palmarés, puesto que tiene contrato con el Barça hasta el 30 de junio de 2020. Una temporada más para poner el broche a su carrera disputando los Juegos Olímpicos de Tokio. Una forma de quitarse el mal sabor de boca de haberse perdido los anteriores, los de Río de Janeiro, para los que España no consiguió clasificarse.

"Prefiero centrarme en el presente", recalca Raúl, que recién cumplidos los 38 años sigue dirigiendo con maestría el juego del Barça y de la selección. Eso es lo que más valora el gijonés de sus 500 partidos, "el haberlo conseguido jugando en equipos muy competitivos y seguir siendo útil en el Barça".

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