El Sporting B se llevó el derbi ante el Langreo, manteniendo el efecto Manolo Sánchez Murias. La llegada del entrenador ha cambiado por completo a los rojiblancos, que volvieron a vencer en su feudo tres meses después (2-0). Lo hizo ante el cuadro de Hernán Pérez, que vendió cara su derrota y que tuvo sus opciones de igualar el encuentro, pero se encontró con el meta Christian Joel, aunque fue el filial gijonés el que tuvo más opciones para sentenciar antes un encuentro que no se finiquitó hasta el tiempo de prolongación.

El inicio ya fue prometedor, a la par que intenso, con un juego vistoso y veloz en el que el Sporting B pisaba con mayor frecuencia el campo langreano, que sorprendió con Aimar Gulín como lateral zurdo. Y Zubiri intercalado entre la defensa y el centro del campo. Pero en frente estaba un filial rojiblanco que ha cambiado por completo su cara, nada tiene que ver en cuanto a intensidad y movilidad con el dispuesto por entonces por Isma Piñera, al cual tenía bien estudiado el cuadro técnico encabezado por Hernán Pérez, que tuvo que suplir por lesión a Zubiri superado el cuarto de hora. El jugador fue trasladado al Hospital de Cabueñes para ser supervisado de un fuerte golpe en su cabeza. Su lugar lo ocupó Samba.

No pudo evitar el cuadro de Hernán el remate de cabeza de Santamaría, en el minuto 25, tras un preciso centro de Pelayo Morilla, pero el atacante rojiblanco no encontró por centímetros la portería de Adrián Torre en un serio aviso, como lo fue, segundos después, el de Riki. El centrocampista se encontró en una gran disposición ante Christian Joel, que puso su cuerpo para evitar que el balón se colase.

Fue la fase más controlada del Langreo antes de que el Sporting B volviese a reaccionar por medio de Gorka Santamaría que se sacó de la chistera dos controles espléndidos hasta ser derribado dentro del área por Alain. El delantero certificó su gran acción transformando el penalti por el centro de la portería de Adrián Torre situando el 1-0 en el marcador.

El Langreo apretó en el tramo final y pidió la expulsión por doble amonestación de Pelayo Suárez, desdibujado en la primera mitad y jugándose con riesgo su presencia en el terreno de juego. El central fue suplido al descenaso por Álex Zalaya.

En la reanudación, Adrián Torre se jugó el físico para salvar el 2-0 tras un buen remate de cabeza de Gorka Santamaría. El portero se golpeó con uno de sus postes para evitar un gol cantado. Los de Hernán Pérez lo intentaron a balón parado con un tímido cabezazo de Héctor Nespral que detuvo Christian Joel. El encuentro entró en una fase de igualdad. Reclamó penalti Rubén Sánchez en un forcejeo dentro del área con Aimar Gulín, en una acción evitable que le pudo costar cara a los de Hernán Pérez. El Langreo se encontró con una falta a la frontal del área como una de sus mejores opciones, pero Omar Sampedro se estrelló ante la barrera.

La sentencia del partido estuvo en las botas de Gorka Santamaría, que tocó con la puntera con sutileza ante la salida de Adrián Torre, pero su balón lo repelió el poste. En el intercambio de golpes, el Langreo volvió a tener su bala por medio de Héctor Nespral pero chocó, una vez más, con su pesadilla Christian Joel. Se hizo esperar, pero la sentencia llegó en el tiempo de prolongación con Gorka como protagonista, cediendo el omnipresente delantero vasco el balón a Garci para hacer el definitivo 2-0 en un derbi muy vistoso y que no defraudó.