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Culé Moyáu

La primavera y el escorpión

Piqué la volvió a liar, que es como decir que la primavera ha vuelto a hacer lo que hace con los cerezos o que el escorpión picó a la tortuga cuando cruzaba al otro lado del río. Está en su naturaleza. Esta vez, Piqué dijo en "La resistencia", el programa de David Broncano, que en patrimonio tiene más dinero que el presupuesto del Espanyol. Y a lo mejor es verdad. O no. Pero "La resistencia" es un programa de humor, y esperar que Piqué se resista a bromear (o no) con su patrimonio y el del Espanyol en una entrevista de Broncano es como confiar en que Charlton Heston hable de limitar el derecho a llevar armas en una convención de la Asociación Nacional del Rifle. Piqué, la primavera y los escorpiones son como son. ¿Hablamos de otra cosa?

Piqué se autoinvitó a través de Twitter a participar como entrevistado en "La resistencia", y fue dicho y hecho. Ya tenemos otro lío. ¿Basta con que Piqué diga que quiere ir a un programa televisivo para que todos pierdan el culo para cumplir los deseos de central del Barça? ¿Habría ocurrido lo mismo si un jugador del Espanyol pidiera ser entrevistado en "La resistencia"? ¿Granero, por ejemplo? ¿Víctor Sánchez? ¿Quizá Marc Roca? ¿Significa eso que el patrimonio mediático de Piqué es superior al presupuesto mediático del Espanyol? Puede que sí. O no. Pero la primavera no tiene la culpa de que gracias a ella los cerezos sean más fotogénicos, y el escorpión no es culpable de que la fábula funcione mejor con él que con un avestruz. ¿Hablamos de otra cosa?

Piqué volvió a hacer un gran partido, y esta vez precisamente en el Camp Nou ante el Espanyol. Deberíamos hablar de eso, de la brutal temporada de Piqué, del nivel de un futbolista que nunca pierde la concentración y al que el rugido de la caverna le importa lo mismo que a Godzilla el maullido de un gato. Pero, si no queremos hablar de Piqué, podemos hablar de otra cosa. Podemos hablar de Messi, por ejemplo. Dos goles al Espanyol. Dos goles haciendo lo que todos saben que va a hacer y nadie es capaz de evitar. Messi, ese tipo que hace con el fútbol lo que hace la primavera con los cerezos.

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