09 de septiembre de 2019
09.09.2019

El "rojillo" del Sporting

La familia de Andrés Jaso Garde busca al exjugador de Osasuna y luego del club gijonés fallecido en los bombardeos de Cangas de Onís en 1937

08.09.2019 | 23:40

Andrés Jaso Garde era una figura del fútbol de los años treinta. Natural del pueblo navarro de Mélida, con 18 años pasa a formar parte de las filas del club "rojillo", Osasuna de Pamplona, donde milita hasta que parte a Valencia, para seguir desarrollando su carrera futbolística. En la temporada 1935-1936, el Sporting de Gijón ficha a Jaso, un rudo interior izquierdo y goleador. Tras el inicio de la Guerra Civil, en julio de 1936, la Liga se paraliza. Es entonces cuando Jaso cambia de campo, del de fútbol al de batalla. Posteriormente, entre septiembre y octubre de 1937, el futbolista navarro del Sporting es víctima de los bombardeos que asolan Cangas de Onís, detalle que la familia de Andrés Jaso ya conocía. Ahora su sobrina, Áurea Jaso, busca su paradero.

"Queremos saber dónde está Andrés, mi tío. Me moriré sin pasar página. Todavía tengo fe en encontrarlo", señala Áurea Jaso, de 91 años. Los investigadores tratan ahora de saber el lugar exacto de la muerte y entierro de Jaso. Los primeros indicios apuntan hacia el entorno de Cangas de Onís, villa duramente castigada por los bombardeos de la legión Cóndor y enclave importante en aquellos momentos para la defensa del Consejo Soberano de Asturias y León. En la que fuera capital de Asturias, existen varias fosas como la del cementerio o la de la Morca, según detalla la Universidad de Oviedo en relación a este caso.

"El hecho de buscar a Andrés Jaso mantiene viva a mi madre", apunta Javier Nicolay, hijo de Áurea Jaso, una mujer que lleva con orgullo su apellido en recuerdo, no solo de su tío Andrés, sino también de su padre, Aurelio, y su otro tío, José, que también siguen desaparecidos.

Cuando Jaso Garde comenzó en el Sporting de Gijón sufrió una grave lesión. Eso no le impidió ese año jugar doce partidos y marcar ocho goles. El 19 de julio de 1936 comienza la guerra en Asturias y las competiciones deportivas oficiales pasan a segundo plano. Diferentes archivos y testimonios determinan que Jaso fue miliciano y combatió en el batallón de infantería número 219, popularmente conocido como "Batallón Galicia", al estar formado por numerosos gallegos huidos de la zona franquista. Este grupo de soldados se fogueó en los escenarios más duros de la guerra en Asturias como el frente occidental, la batalla de febrero en el entorno de Oviedo, la ofensiva del Cimero y el frente oriental asturiano, donde cae Jaso y parte de su equipo entre septiembre y octubre de 1937. Cabe destacar que Asturias pasa a manos de los franquistas el 21 de octubre de ese año.

En marzo de 1937, Andrés Jaso y otros dos futbolistas asturianos, Pena, del Oviedo, y Calleja del Sporting son entrevistados por el diario CNT, órgano oficial del sindicato, cuando estaban en pleno frente de Oviedo, en el estadio de Buenavista. En esa entrevista expresan su buen estado de ánimo.

Áurea Jaso era una niña cuando le perdió la pista a su tío. Pese a todo, guarda gratos recuerdos del futbolista. "Era muy guapo y siempre nos traía regalos", señala la nonagenaria con una memoria intacta y luchadora por la "justicia", y además miembro de la Asociación de Familiares de Fusilados y Desaparecidos de Navarra. "Espero que se encuentre lo antes posible el lugar de enterramiento de Andrés, así podremos sacar ADN y cotejar con el de mi madre", señaló Javier Nicolay.

En septiembre de 1937, la lucha es encarnizada en el oriente asturiano. Llama la atención que Jaso se tuviera que medir en el campo de batalla contra las brigadas navarras, que eran las fuerzas de choque franquistas en esa zona. Es entonces cuando la pista de Andrés Jaso Garde se pierde. La documentación del archivo histórico de Asturias determina que la causa de la muerte del futbolista "rojillo" del Sporting fue por una bomba de aviación. En ese momento la legión castiga el frente y la retaguardia día tras día. Otro de los documentos del archivo de la Memoria Histórica corrobora su muerte a 1 de octubre de 1937.

"A mis 91 años tengo un motivo para seguir luchando, no quiero evadirme. Sigo con ganas de encontrar a mi padre Aurelio, que está enterrado en Madrid, y a mi tío Andrés, que está en Cangas de Onís", concluye Áurea Jaso.

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