17 de septiembre de 2019
17.09.2019

España canta con sus campeones

La selección se da un baño de masas en Madrid y pide aliento cuando las cosas se tuerzan: "Cuando no ganemos, el día que sea, apoyadnos también"

17.09.2019 | 00:10
A la izquierda, los jugadores mantean a Sergio Scariolo en medio de su discurso. A la derecha, Beirán, Ricky, Marc Gasol, Llull y Rabaseda cantando con los aficionados.

Más de dos horas aguantaron estoicamente miles de personas, en la plaza de Colón, la presencia de los campeones del mundo de baloncesto, mientras los protagonistas, con un vuelo retrasado y compromisos políticos, se hacían de rogar. Pero mereció la pena. Pasadas las diez y cuarto de la noche, tras un recorrido triunfal por las calles de Madrid, subieron al escenario los conquistadores del Lejano Oriente, con la medalla de oro obtenida en el campeonato celebrado en China. La segunda de España, tras la obtenida en Japón en 2006.

Los jugadores no ahorraron gestos para los aficionados. Rudy, el capitán, hizo que todos los congregados en el corredor entre el autobús y el escenario pudieran tocar el trofeo, y lo mismo hizo Oriola con su medalla. Desde el autobús, muestras de cariño, selfies y cánticos.

En la plaza hubo tiempo para todo. Para que Juancho Hernangómez agradeciera el apoyo durante todo el campeonato, quizás de forma irónica por la desconfianza general por el mal comienzo de la selección ("cuando nadie creía, todos vosotros sí"). Para que el técnico, Sergio Scariolo, presentado como "nuestro Leonardo da Vinci", parafraseara a Pepu Hernández en la celebración de 2006 ("Pa-lla-ca-nes-tro", baloncesto en italiano, silabeó) y elogiase el carácter indomable de sus jugadores ("no se han rendido nunca cuando las cosas estaban jodidas"). Para que Marc Gasol reclamase el mismo apoyo cuando las cosas no vayan tan bien ("cuando no ganemos, el día que sea, también nos apoyáis"). Y para el humor, como una petición para que Scariolo, famoso por su pelo engominado, se despeinase. El técnico italiano recordó a las masas que la final contra Argentina fue el partido de baloncesto más visto de la historia en España, con más de 6 millones de espectadores.

También hubo tiempo para recordar a los que lograron la clasificación para el campeonato en las ventanas, en las que España no pudo contar con jugadores de Euroliga ni de NBA por el empeño suicida de la FIBA de colocar partidos de selecciones en plena competición de clubes. Quino Colom, base titular durante la fase de clasificación y elemento residual en el torneo mundial, pidió un aplauso para esos jugadores a los que Scariolo ofreció una medalla al término de la final.

Así recibió España a sus campeones, a pesar de las altas horas en un día laborable. "La hemos liao muy grande", resumió Ricky, nombrado el mejor jugador del Mundial.

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