El Liberbank Oviedo Balonceso se dio un golpe de los que duelen hoy perdiendo por 74-84 ante Huesca en el último partido del año en el polideportivo de Pumarín. Doloroso porque fue ante un rival que estaba cerca en la clasificación pero,sobre todo, porque el equipo no estuvo nada fino. A los de Javi Rodríguez les faltó chispa y acabaron sucumbiendo ante un serio Huesca.

El equipo aragonés, entrenado por Guillermo Arenas, ovetense y exentrenador del Oviedo Baloncesto, dominó el partido desde el inicio y, aunque el cuadro asturiano fue capaz de ponerse por delante en el marcador en el inicio del último cuarto, el Huesca fue capaz de dar un nuevo empujón para, liderados por Grabauskas, terminar llevándose el partido y hundiendo en la zona de descenso a un OCB que tiene dos compromisos ahora por delante en los que se juega muchas cosas en la lucha que va a librar esta temporada por lograr la permanencia.