La modalidad de cuatreada deberá esperar, salvo sorpresa, a 2021. La Federación Asturiana de Bolos emitió un comunicado firmado por el presidente en funciones, Amable Poladura, en el cual daba por terminada la temporada para este año a pesar de que en junio se aprobó retomar la Liga en el mes de septiembre. La renuncia de doce de los 30 equipos inscritos a participar y las posteriores críticas a la alternativa propuesta por la territorial, llevaron a esta última a dejar en manos de la próxima directiva que saldrá de las elecciones de octubre la vuelta a los castros.

El goteo de renuncias a participar en la Liga se inició hace un par de semanas. Tras conocer las primeras, el presidente de la Federación advirtió que quienes no participaran se exponían a ser sancionados por el comité de competición. Igualmente alertó de la posibilidad de perder ayudas públicas por la ausencia de competiciones.

Barredos, Rozaes, La Juécara, El Berrón, Tino El Panadero, Villa de la Sidra-Titi, Lugones, El Chalupu, San Martín de Collera, Sotrondio y El Piles fueron los equipos que comunicaron y argumentaron su renuncia antes del pasado martes, plazo fijado por la FAB para confirmar la participación liguera. Casi todos coincidieron en explicar su ausencia en el miedo de jugadores y directivos con patologías previas a ser contagiados por covid-19 y las dificultades para cumplir a rajatabla con los protocolos sanitarios.

La Federación decidió entonces reelaborar los calendarios. La División de Honor desaparecía tras la baja de nueve de sus doce equipos. Las tres peñas restantes de la máxima categoría pasaban a integrar los cuadros de Primera con la condición de que estas no descenderían fuera cual fuera el resultado. A final, este fin de semana arrancarían a jugar dos grupos de siete y seis peñas en Primera y un único grupo de seis equipos en Segunda. Del mismo modo, se comunicaba al descenso inmediato de las peñas retiradas.

La alternativa fue mal acogida por algunas peñas. La Turonesa comunicó que también abandonaba la competición dejando en seis participantes los dos grupos de Primera. La histórica peña El Arenal, por su parte, trasladó a la Federación su rechazo al nuevo cuadro. Sus críticas se centraron en el hecho de que el nuevo sorteo se hiciera sin comunicación previa y sin pactar con las peñas participantes las nuevas condiciones. A su juicio, la Federación debería haber convocado a la asamblea en vez de tomar decisiones "totalmente arbitrarias e ilegales". De todos modos, también es cierto que actualmente la asamblea de la Federación se encuentra disuelta al iniciarse el proceso electoral .

La respuesta de Amable Poladura fue cancelar la temporada, tanto las competiciones oficiales restantes como la autorización al resto de competiciones de la modalidad organizadas por las peñas. El presidente considera que las bajas de las peñas y las protestas son una especie de conspiración contra su directiva. Subraya que en el resto de modalidades se ha retomado la actividad, aunque también obvia que en las mismas ha habido bajas e incluso se ha tenido que suspender un campeonato de España de bolo celta por un posible positivo.

Los partidarios de retomar la competición mostraron ayer su "cabreo y decepción" por una decisión de la que culpan a las peñas díscolas. Aseguran que los protocolos sanitarios a seguir en la cuatreada "son más fáciles que cumplir que en otros deportes" y ven mucho menor riesgo de contagio "que en los chigres".