Hace poco más de quince días, Pablo Carreño perdió una gran oportunidad de disputar su primera final de un Grand Slam, cuando vio como Alexander Zverev le remontó dos sets en las semifinales del Abierto de Estados Unidos, pero también sacó algo positivo: "De aquel partido aprendí que tengo el nivel para estar ahí, para competir las rondas finales contra cualquier jugador, estuve con dos sets arriba contra un rival que no ganó la final de milagro. Tengo que creer más en mí. Si estoy a mi nivel, puedo volver a hacerlo". Lo demostró ayer con hechos, jugando un gran partido y ganando a Roberto Bautista, para avanzar hasta octavos de final de Roland Garros.

Por un momento, cuando Bautista le ganó el tercer set y le rompio el servicio al comienzo del cuarto, a Carreño le rondaron los fantamas neoyorkinos, pero demostró que ahora es un jugador mucho más fiable. El gijonés se mostró satisfecho de haber mantenido la concentración en ese momento duro. "He preparado el partido muy bien, el nivel que estoy teniendo estas semanas en Estados Unidos y aquí es muy alto. Me veía capaz de ganar, tenía que marcar el ritmo del partido, no dejar dominarme", analizó.

Tras eliminar al cabeza de serie número 10 del torneo, a Carreño le espera en octavos el alemán Daniel Altmaier, número 186 del mundo y la gran sorpresa hasta el momento en París. Altmaier hizo historia ayer, al eliminar al número 8 del ranking ATP, el italiano Matteo Berrettini, por 6-2, 7-6 (5), 6-4 en dos horas y 15 minutos, convirtiéndose en el cuarto jugador de la previa (desde el año 2000) en alcanzar los octavos de final en un Grand Slam.Altmaier es un especialista en tierra batida, que relanzó su carrera tras tocar fondo el año pasado, cuando se perdió por debajo del puesto 500 en el ranking, y se puso en manos del argentino Francisco Yunis, que junto al preparador físico de la misma nacionalidad Matías Rizzo comenzaron el proceso de recuperación.

En todo caso, Carreño tiene una gran oportunidad de alcanzar los cuartos de final, en los que podría encontrarse con el número uno del mundo, Novak Djokovic, que se enfrentará en octavos con el ruso Karen Khachanov. La de ayer fue la victoria número 20 de Carreño en Roland Garros. El gijonés aseguró que la que recuerda con más emoción es la que logró en octavos en 2017 contra el canadiense Milos Raonic: "Fue una batalla durísima en cinco sets que me permitió clasificarme para cuartos por vez primera".