Miguel Rico, vicepresidente y director deportivo del Caudal, asegura que todo lo que sucedió esta semana, en la que el club mierense anunció que había dimitido y unos días después rectificó, fue tan solo “un malentendido”: “Fue un malentendido entre el presidente (Luis María García) y yo que ya hemos resuelto. No presenté mi dimisión, pero desde el club lo publicaron. Ya está resuelto”, quiso zanjar el responsable deportivo del equipo del Hermanos Antuña.

Rico asegura que de las dos funciones que desempeña en el club con la que más cómodo se siente es con la de director deportivo y que los jugadores de su equipo están ahora “deseando volver y entrenándose como si fueran a jugar el fin de semana”. El parón de la Tercera División asturiana, que no se jugó el pasado fin de semana, cuando debían disputar la segunda jornada, ni se jugará el próximo, ha dejado a todos los equipos a la expectativa de una solución toda vez que la decisión de la Federación Asturiana es jugar cuando pueda entrar público, algo que ahora no permite el Principado. En opinión de Rico “el público no molesta en los campos” y se demostró “en la Copa Federación, donde no se registraron casos” de covid-19.

En cualquier caso, el parón de la competición no se podrá alargar durante demasiado tiempo, puesto que los clubes tienen compromisos que cumplir y el caso del Caudal es un ejemplo de ello: “Tenemos contratos y compromisos adquiridos con los futbolistas, parados no podemos estar, la gente quiere competir”, añade el director deportivo.

Miguel Rico tiene la esperanza de que toda esta situación se solucione lo antes posible: “Aspiramos a poder jugar el día 8 de noviembre o, como mucho, el 15”. Que se consiga dependerá de las negociaciones entre la Federación Asturiana y el Principado y de la evolución de la crisis sanitaria causada por la pandemia del coronavirus. Mientras tanto, Chuchi Collado, el entrenador del equipo mierense, sigue trabajando con sus jugadores como si la competición nunca se hubiera detenido.