La Federación Española de Fútbol no atendió la petición del Marino, que tendrá que jugar mañana en El Plantío frente al Burgos, tras diez días de confinamiento domiciliario y con solo tres entrenamientos de la plantilla al completo. El presidente del club luanquín, Luis Gallego, recibió con resignación la noticia, que obliga al equipo de Oli a competir en inferioridad de condiciones, pero quiso agradecer las gestiones del presidente de la Asturiana, Maximino Martínez, que medió ante la Española para aplazar el partido.

Además, los jugadores de Oli tendrán que pasar de la inactividad casi absoluta a una serie de tres partidos en apenas ocho días. Tras el de Burgos tendrán que jugar el miércoles 25, a las 5 de la tarde, en Miramar frente al Valladolid Promesas, aplazado en su momento por los positivos en la plantilla pucelana. Y el domingo 29, también a las 17 horas, le tocará recibir al Unión Popular de Langreo, que en este momento también guarda cuarentena tras la detección de un positivo por covid-19 en su plantilla. El Marino realizará el viaje de mañana a Burgos en el día.