Imagen surrealista la que se vivió ayer en el campo del Vallobín durante el partido del club ovetense ante el Covadonga, de Liga Nacional. El jugador visitante Pelayo se dispuso a tirar un penalti y, en el momento del golpeo, acabó cayendo al suelo al levantarse el tapete de hierba artificial debido al mal estado del campo. El momento fue filmado desde la grada y corrió ayer como la pólvora. El partido acabó 3-3.

El mal estado del campo del Vallobín está siendo un verdadero quebradero de cabeza en las últimas semanas. Es propiedad del Principado, que recientemente rechazó su arreglo. El Ayuntamiento de Oviedo presionó a su reparación.