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Baloncesto

Victoria agridulce

El triunfo del Círculo ante el Marbella queda empañado por la lesión de Ángel Moro, al que el club ya está buscando sustituto

Nacho Galán se dirige a sus jugadores en un tiempo muerto del partido ante el Marbella. | Juan Plaza

Nacho Galán se dirige a sus jugadores en un tiempo muerto del partido ante el Marbella. | Juan Plaza

La victoria del Círculo Gijón ante el Marbella acabó por se agridulce. Los gijoneses lograron su primer triunfo en el primer partido en su cancha esta temporada, pero fue una victoria sin público en las gradas y en un partido en el que el base Ángel Moro se volvió a

“Lo de Ángel pinta mal, pero hasta que no hagamos una resonancia no sabremos el alcance de la lesión”, indica el entrenador, Nacho Galán. La lesión del base gijonés es esta vez en la rodilla derecha y vuelve a cortar la progresión del jugador cuando estaba ya otra vez en un buen momento de forma.

El Círculo Gijón tenía previsto reforzar al equipo a finales de este año con jugadores interiores, pero la lesión de Moro ha motivado que el club se ponga a la tarea de buscarle un sustituto. “Estamos valorando varias opciones, no son fáciles pero sí vamos a adelantar el fichaje de un jugador para ver si podemos lograr que llegue esta misma semana. Será complicado, sino a ver en la siguiente. Son extranjeros y el tema burocrático lo ralentiza”, añade el técnico.

Todo ello lleva a Galán a considerar “agridulce” la victoria: “Por esas dos razones. Para nosotros jugar sin público no tiene razón de ser y hay que solucionar este tema lo antes posible. En nuestra cancha entran perfectamente y con todas las medidas de seguridad alrededor de mil personas, ya se lo hemos pedido al Principado pero sin éxito”.

El técnico considera que ante el Marbella se trabajó “muy bien en los dos tiempos y en el primero nos ayudó que ellos no estuvieran muy acertados. Creo que la clave fue que supimos cerrar sus principal vía de anotación, que es Wright, sobre el que hicimos una defensa especial que les descontroló un poco y tardaron en buscar soluciones. Otra de las claves fue que estuvimos acertados en ataque, que fue lo que nos faltó en otros partidos, como el de Logroño, donde hicimos un buen trabajo defensivo pero fallamos en ataque. Ayer (por el domingo) se juntaron las dos cosas: una buena defensa y que en ataque supimos encontrar al jugador que estaba más acertado en cada momento. En la primera parte fue Alo Marín y en el último cuarto Tury Seara, al que alimentamos de balones y estuvo muy acertado, veía el aro gigante.”

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