Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Así es el serbio de cara a portería: El yin y el yang de Djuka

El delantero mostró en Castellón su doble cara: capaz de marcar golazos, como la chilena anulada, y de fallar solo ante el portero

Djuka celebra un gol con el Sporting

Djuka celebra un gol con el Sporting

El partido del pasado domingo en Castellón sirvió para ejemplificar lo que es Uros Djurdjevic de cara a portería: un delantero que es capaz de anotar los goles de más bella factura y, por contra, errar aquellas ocasiones que parecen más claras. Así, el delantero serbio anotó un soberbio gol nada más comenzar el encuentro, con una preciosa chilena desde la frontal del área. Un remate en escorzo de tremenda dificultad que ejecutó a la perfección y que el árbitro terminó anulando debido a un dudoso fuera de juego posicional de Cumic en el centro desde la banda de Bogdan. Sin embargo, en ese mismo encuentro, el atacante de los Balcanes marró un claro mano a mano frente al portero local Álvaro Campos –muy atinado durante todo el encuentro– que podría haber supuesto el empate antes del descanso, en la ocasión más clara de los asturianos.

Ese parece ser el gran debe de Djuka de cara a puerta: en aquellas ocasiones en las que tiene más tiempo para pensar y decidir, termina por fallar. Es un delantero de instinto, que tiene la portería entre ceja y ceja y que ha de dejarse llevar por esas conexiones neuronales al primer toque. La fórmula que hace que esta temporada sea pichichi no solo del Sporting, sino también de la categoría –empatado con Raúl de Tomás–, con 12 goles. Una espectacular cifra goleadora que podría ser incluso mayor de afinar su puntería en esas claras ocasiones.

Este es un déficit que se le viene achacando al delantero serbio desde su llegada a Gijón, con el peso añadido de ser por entonces el fichaje más caro de la historia de la entidad. En el imaginario colectivo perduran a día de hoy otros mano a mano que desperdició, los penaltis fallados frente al Oviedo o al Reus o las ocasiones marradas a puerta vacía frente al Mallorca o al Alcorcón. Una balanza que, no obstante, se equilibra con golazos como el anotado esta temporada frente al Girona con un disparo imposible de detener desde 30 metros, la tijera que se sacó de la manga frente al Tenerife hace dos campañas o el remate parabólico al palo largo frente al Deportivo el año pasado.

“Cuanto más fácil lo ve, acaba fallando, y las más complicadas las mete”, zanja Ignacio Churruca, el que fuera delantero del Sporting en la década de los 70. “Es un delantero atrevido y consigue hacer goles importantes, bonitos y muy difíciles”, valora el veterano atacante, que no obstante incide en que “en otras ocasiones, no sabe resolver”. Una “carencia” que Churruca achaca a la “falta de práctica, porque está claro que confianza en sí mismo tiene mucha, como demuestra cada partido”.

Con todo, y aunque el atacante vasco explica que “no es un goleador a la usanza de un delantero centro nato”, deja claro que “hay que confiar en él, yo lo quiero en mi equipo, a falta de uno como Quini”. Además, para mejorar el rendimiento goleador del equipo, Churruca pide “más acompañamiento de la segunda línea”.

Para Eloy Olaya, otro delantero de época en el Sporting, “no hay que darle muchas vueltas, porque el problema este año no es Djuka, que lleva un montón de goles, sino que hay que acumular más tantos entre todos”. El que fuera internacional con la selección española asegura que “no tengo nada que reprocharle” al atacante serbio, aunque concede que sí que marra ocasiones claras. Como la del domingo contra el Castellón. “Vio que venía el defensor y pensó que estaba a una distancia óptima del portero, pero no le pegó lo suficientemente fuerte”, explica Olaya.

Así, el exfutbolista celebra que “se nota mucho el cambio que ha dado esta temporada, con el nuevo entrenador, se siente más confiado”, lo que repercute directamente en su rendimiento. “Está jugando como tiene que jugar, aprovechando los errores de los defensas, como ante el Castellón o ante el Fuenlabrada, para plantarse ante el portero”, incide, “está sabiendo aprovechar estas ocasiones en vez de pegarse con los defensas como hacía otros años”. Una situación que ayuda a que Djuka cada vez dé más arena que cal, también de cara a portería.

Compartir el artículo

stats