El Liberbank inicia el desplazamiento a Palma de Mallorca, donde mañana inicia la segunda vuelta de la fase que da acceso al “play-off” de ascenso, aferrado a la imagen ofrecida en la segunda parte en Granada. En ella, el conjunto ovetense supo enjugar la ventaja del equipo local hasta ponerlo contra las cuerdas en los últimos minutos, aunque no fue suficiente y perdió por 72-68.

El entrenador del Liberbank, Natxo Lezkano, asegura que “una de las nuestras máximas es competir siempre hasta el final, y ganar si se puede. Tenemos que ser ganadores en cuanto a esfuerzo y en cuanto a competición, en cada ataque y en cada defensa. No somos un equipo que se pueda permitir jugar al 60 o al 70 por ciento, y rendirse no es una opción”.

Tras cerrar la primera vuelta de esta segunda fase con un balance de cuatro triunfos y la mencionada derrota en Granada, al OCB le quedan por delante los cinco choques de la segunda vuelta, de los que dos son fuera de casa (Palma y Castelló) y los otros tres en Pumarín (Alicante, Almansa y Granada). Un sprint para meterse en las eliminatorias para subir a la ACB en el que el equipo ovetense parte con ventaja. Sin embargo, Lezkano prefiere “ir mirando jornada a jornada, sin hacer cálculos, porque la competición está ahora mismo muy igualada. Prácticamente el único desahuciado es el Almansa, ya que Palencia sigue luchando y el Valladolid nos tiene ganado el average. Se puede dar cualquier situación”.

Cualquier situación se puede dar salvo que el Liberbank Oviedo Baloncesto vuelva a ganar de casi cuarenta puntos al Palma como sucedió en la capital del Principado hace tres semanas (105-67). “Se lo hemos dejado clarísimo a los jugadores, ya lo hicimos después del partido. Lo que sucedió fue un accidente, no fue una cosa normal. Hay días que tienes malos y el rival especialmente buenos. Son jóvenes, pero tienen que entender que estas circunstancias pueden suceder y que el partido de ida no tiene nada que ver”, zanja el técnico vizcaíno, que tiene la baja de Saúl y a Norelia y Martí renqueantes.

Por contra, Lezkano espera “un partido complicadísimo , contra un rival que se ha recuperado muy bien de aquel partido y está jugando con mucha fluidez y confianza”.