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El Real Oviedo, un club marcado por las tragedias

Las muertes de Dubovsky, en 2000, y Armando Barbón, en 2003, los otros duros golpes que sufrió el oviedismo

Armando y Dubvosky, dos finales trágicos

Armando y Dubvosky, dos finales trágicos

El Oviedo sigue perseguido por las tragedias. La muerte de Francesc Arnau es la última de ellas. Tres fallecimientos en circunstancias trágicas en las dos últimas décadas han marcado a la entidad carbayona, que además ha sufrido todo tipo de desgracias deportivas y económicas que acabaron con el club en Tercera División.

La primera de ellas fue la de Peter Dubovsky, en el año 2000. El jugador eslovaco falleció en Tailandia cuando era intervenido quirúrgicamente de las graves lesiones que sufrió tras una caída de más de 20 metros, cuando visitaba las cataratas de la isla tailandesa de Ko Samui. Dubovsky estaba pasando sus vacaciones en Tailandia en compañía de su novia, su hermano y su cuñada. Las horas transcurridas desde el accidente hasta su ingreso hicieron imposible su recuperación. Dubovsky tenía contrato con el Oviedo hasta junio de 2003.

Dubovsky, un jugador de calidad y con carisma entre la afición José PALACIO

Dubovsky, un jugador de calidad y con carisma entre la afición

El eslovaco Dubovsky estuvo cinco temporadas en el Oviedo, todas ellas en Primera División. Llegó al Oviedo procedente del Real Madrid, equipo que había pagado 700 millones de pesetas (4,2 millones de euros) por su traspaso. Fue un jugador de gran calidad, que marcó una etapa en el equipo azul. Falleció en el año 2000 en un accidente en Tailandia.

Dubovsky había llegado al Oviedo en la temporada 1995-96 traspasado por el Real Madrid, equipo en el que militó dos temporadas. En sus cinco años en el Oviedo dejó muestras de su calidad, a pesar de ser considerado como un jugador frío, y su carisma enganchó a la afición azul. Su muerte y las condiciones en las que se produjo supusieron un duro golpe para el club azul. La tragedia se completó con el descenso del equipo la temporada siguiente a Segunda División. Desde entonces, el Oviedo no ha jugado en la máxima categoría

Tres años después, en noviembre de 2003, con el club ya en Tercera División, se produjo el fallecimiento de Armando Barbón, a la edad de 19 años, en un accidente de tráfico que costó la vida a otros dos jóvenes. El siniestro se produjo en la localidad de Mieres, al salirse el vehículo en el que viajaba en un puente y caer a la autopista A-66. Los bomberos tardaron casi dos horas en sacar de los restos del vehículo de los jóvenes, que habían quedado atrapados al quedar deformada la carrocería por la tremenda violencia del impacto.

La muerte llevó a aplazar el partido Real Oviedo-Ribadesella, de Tercera División, para el que Armando estaba convocado. Armando era uno de los numerosos jugadores de la cantera incorporados por Antonio Rivas al primer equipo tras el doble descenso, deportivo y económico, sufrido por el club ovetense. Armando no era titular, pero había intervenido en seis partidos y estaba considerado como una de las promesas de la cantera oviedista. Con 14 años fue fichado por el Valencia, donde sólo estuvo una temporada jugando en el equipo cadete.

Armando, la esencia de la cantera en los momentos difíciles José PALACIO

Armando, la esencia de la cantera en los momentos difíciles

Armando Barbón sólo jugó 6 partidos con el primer equipo del Oviedo. Lo hizo en la temporada más convulsa del club, la primera en Tercera División, demostrando su apoyo a un club que luchaba por su supervivencia. Falleció en un accidente de tráfico en 2003 y sigue siendo una referencia para la cantera azul. Tiene una estatua en el Carlos Tartiere.

Armando encarnaba la esencia de una cantera azul que estaba dispuesta a darlo todo por salvar del abismo a un club que luchaba por su supervivencia. Dos años después de su fallecimiento, el club decidió poner un busto con la imagen del futbolista en una de las esquinas del Fondo Norte del Carlos Tartiere como homenaje al jugador.

En febrero del año 2000 también murió en Asturias en accidente de tráfico la novia de Mateo Corbo, defensa uruguayo que conducía el coche y que resultó herido leve. Mateo Corbo había llegado al Oviedo esa temporada procedente del River Plate uruguayo, pero solo disputó seis partidos con el equipo oviedista.

Las desgracias del Oviedo también llegan más atrás en los años, ya que el 13 de enero de 1980 fallecía en accidente de tráfico a la salida de Pola de Siero, Cesareo Parajón, a los 20 años. Parajón jugó con el primer equipo del Real Oviedo 49 partidos oficiales, en los que marcó 17 goles.

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