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Análisis

Messi hunde al fútbol español

El Barça no ha podido poner los millones donde había colocado la lengua siempre optimista

Messi no renovará por el Barcelona.

Messi no renovará por el Barcelona.

Los fanáticos del fútbol no siempre coinciden con los entusiastas de los documentales sobre países deprimidos. En cualquier incursión en imágenes en dichas geografías, no faltará un niño que corretea con una camiseta azulgrana que lleva el dorsal número diez y el añadido innecesario de Messi. Por tanto, la pérdida del símbolo no solo castiga al club que lo cobija, sino que hunde al fútbol español en su conjunto.

Ronaldo, que pisa menos fuerte que Messi, se adelantó en el éxodo al argentino. El portugués logró que LaLiga perdiera su cetro mundial para ser superada por la Premier británica y por la Lega italiana. Hasta la soporífera competición francesa amenazó a lomos de un solo club la supremacía perdida por la competición española. Dejamos en manos de los eruditos la pérdida de peso específico traducida en la incomparecencia en las eliminatorias decisivas de la Champions, por no hablar de las soberanas palizas que los galgos europeos propinan en serie a los clubes autóctonos.

La partida de Messi es un mazazo para los negacionistas del coronavirus, porque lanza por los aires el tablero futbolístico. En la sección de Economía donde debería publicarse en buena lógica la defección del argentino, Real Madrid y Barça conservan y comparten ahora mismo el liderazgo como los clubes más cotizados del planeta. Esta fachada, que ya había sido demolida por los estadios vacíos, deviene insostenible con la huida del gigante Atlas que sostenía el proyecto íntegro sobre sus espaldas. Sansón derriba el templo.

Era LaLiga de Messi. Sin el actor principal, se acabó la fiesta. El Barça no ha podido poner los millones donde había colocado la lengua siempre optimista. Aunque la partida de un jugador veterano y carísimo se asocia a una bendición disimulada para un club, el precedente de Ronaldo enfriará a los partidarios de un puente de plata. Además, el argentino solo de patria es una creación absoluta del escalafón azulgrana. Ni el fichaje mañana mismo de Mbappé amainará el desconsuelo.

Messi no se fue antes del Barça porque nadie se atrevía a pagar su ficha, lo cual implica que este extremo ha sido solucionado. Su migración atizará el debate sobre el mejor futbolista de la historia. Aunque la extraordinaria biografía de Maradona en imágenes a cargo de Asif Kapadia despierta dudas en el espectador, Messi es el único deportista que puede disputar el cetro mundial en todas las disciplinas a Michael Jordan. Ambos han sido implacables, sin pájaras, garantizando canastas y goles, inalcanzables en su quehacer. De ahí que alguien pueda pensar que no se habla aquí de una despedida, sino de una muerte. Y el cadáver no corresponde desde luego al jugador, a falta de identificar al asesino.

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