Fernando Alonso empezó con la mayor punta de velocidad en los libres del Gran Premio de Australia de Fórmula 1, consiguió meterse en Q3 por tercera vez consecutiva y de la forma más contundente que en Baréin y Arabia. Y todo apuntaba a que su ritmo en Albert Park le iba a permitir pelear por la pole por primera vez en muchos años. Pero, de repente, su Alpine se apagó. Una vez más el A522 le dejó 'tirado' cuando mejor estaba siendo su actuación el volante. Ese fallo dejó a Alonso décimo en parrilla, lo que unido a una desafortunada estrategia de carrera con el coche de seguridad acabó condenando al piloto asturiano, que terminó 17º y último, con la moral por los suelos.

Pero ¿qué pasó para que el coche de Alonso se parase en el 'qualy'? El director del equipo Alpine, Otmar Szafnauer ha desvelado a 'The Race' que el catastrófico fallo se debió a la rotura de una simple pieza, la junta de un sello de aceite, que cuesta apenas 2 euros. La pieza en cuestión evita que el aceite se escape de la bomba de aceite. "La junta tórica se enroscó, el aceite se escapó y nuestro sistema detecta esas cosas para evitar que afecten al motor, así que cuando nota una caída en la presión del aceite, el modo a prueba de fallos se activa y eso es lo que sucedió", explica Szafnauer.

"Si hubiéramos clasificado donde habríamos clasificado, habría sido muy diferente para Fernando", lamenta Szafnauer. "Habría empezado con neumáticos medios, como todo el mundo alrededor de él, y no le habría perjudicado el coche de seguridad, habría tenido una buena oportunidad de luchar con los cuatro primeros".

Precedentes

Seguramente es la avería más 'tonta' de las muchas que ha sufrido Alonso a lo largo de su carrera. Pero ha habido otras que han pasado a la historia, como el envoltorio de sándwich que se coló en el conducto de freno del Alpine durante su 'pit stop' en Baréin 2021 y que motivó su abandonó en la vuelta 32 , arruinando una carrera en la que el asturiano se había situado séptimo de salida. En 2018, una simple tuerca defectuosa le dejó sin rodar un día entero en la pretemporada con McLaren. Y es que en Fórmula 1 hasta el mínimo detalle puede marcar un abandono o una victoria.

La tensa radio de Australia

Por si el ridículo problema de la junta de aceite no fuera suficiente, Alonso también terminó muy descontento la carrera de Australia, donde dejó claro que no compartía la estrategia de Alpine en carrera. Para solventar su déficit en la salida (10º), el bicampeón español optó por el compuesto duro de Pirelli y cuando ocurrió el accidente de Vettel en la vuelta 23l parecía que Fernando iba entrar al pit lane para cambiar sus neumáticos, pero su ingeniero le instó a seguir y la respuesta del piloto no pudo ser más significativa.

Este fue el tenso diálogo entre Alonso y su ingeniero de pista:

Ingeniero: Ok, safety car, permanece fuera (no entres a boxes)

Fernando Alonso: ¿Estás seguro, compañero? No lo sé

Ingeniero de Alpine: Negativo, quédate fuera

Fernando Alonso: Vale, entonces supongo que este es el final de nuestra carrera

Ingeniero de Alpine: Queda todavía mucha carrera, habrá más oportunidades de parar

Finalmente, Alonso hizo el pit stop en la vuelta 40 después de perder dos puestos en la reanudación de la carrera. Alpine hizo una parada muy rápida, pero Fernando cayó en zona de tráfico, volviendo en la decimotercera posición. Sus neumáticos sufrieron graining e incluso tuvo que volver a pasar por boxes, para acabar último.