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Ciclismo

Mikel Landa tiene dos días para ganar el Giro, ¿qué debe hacer según Pedro Delgado?

El exciclista analiza la táctica del corredor alavés para tratar de desbancar a Carapaz y Hindley y conseguir la 'maglia rosa'

Mikel Landa, con Richard Carapaz y Jai Hindley, a rueda.

Un detalle previo… hasta ahora solo ha habido un final en alto en todo lo que se lleva de Giro de Italia, el Blockhaus, en la novena etapa. Y este hecho ha perjudicado muchísimo a Mikel Landa, que ahora tiene dos días para intentar la victoria, un reto difícil pero no imposible, tal como lo define Pedro Delgado, consultado por El Periódico de España, diario del mismo grupo, Prensa Ibérica, que este periódico.

En cambio, Landa afronta, este viernes y el sábado, las dos etapas finales de montaña y que, por fin, y a diferencia de lo ocurrido el martes con el Mortirolo y el Valico de Santa Cristina, o el miércoles, tras coronar la emboscada de Monterovere, finalizan en altitud y no tras un descenso. El ciclista alavés afrontará estas dos etapas sin la amenaza de Joao Almeida, que no ha tomado la salida este jueves tras dar positivo por Covid.

Landa tiene que lanzar la moneda al aire -analiza Delgado- y el sábado es el día. No lo tiene nada fácil. Pero el sábado y en la Marmolada Landa tiene que atacar sin mirar atrás”. Es la táctica que emplearía Perico, ganador del Tour de 1988 y de las Vueltas de 1985 y 1989.

Este viernes llega la cita con el Santuario de Castelmonte, el lugar donde inicialmente Landa debería probar a Richard Carapaz, la ‘maglia rosa’ y a Jai Hindley, segundo de la general. Landa se encuentra en estos momentos a 1.05 minutos de la primera plaza y a 1.02 de la segunda, por lo tanto cualquier ofensiva le sirve para tratar de eliminar a los dos ciclistas, o a uno de ellos, que lo preceden en la clasificación.

El sábado, a priori, tal como asegura Delgado, es el gran día, la etapa reina y la cita del Giro con los Dolomitas; primero, San Pellegrino (18,5 kilómetros al 6,2% y rampas máximas del 15%), luego el Pordoi (11,8 kilómetros al 6,8% y rampas del 10%) y la ascensión final a la Marmolada (un muro de 14 kilómetros a un promedio del 7,6% y porcentajes máximos del 18%, una animalada).

Las circunstancias

Landa debe tener en cuenta varias circunstancias a la hora de atacar y lanzar la moneda al aire que le recomienda DelgadoCarapaz no parece tan fuerte como cuando ganó el Giro en 2019 y supuestamente (solo supuestamente) Hindley se ha conformado en subir a rueda y no ha lanzado a su potente Bora (con Emmanuel Buchmann Wilco Kelderman, a la cabeza) a romper la carrera tal como hizo en la etapa de Turín, del sábado día 21.

En cambio, él dispone de tres corredores clave para endurecer y romper la cabeza: Pello Bilbao (el miércoles sufrió las consecuencias de la caída del día anterior), Santiago Buitrago (el colombiano ganó la etapa de Monterovere) y Wout Poels, que estuvo el miércoles al lado de Landa cuando solo quedaban en acción los tres primeros de la general.

"No es sencillo"

“No es sencillo -repite Delgado- pero tiene equipo para endurecer y fatigar a los rivales. El sábado debería lanzar el ataque definitivo a tres o cuatro kilómetros de la meta”. Y a ver quién le sigue. Puede que peque de conservador, pues el podio ya es un gran premio. Pero, a la vez, el duelo entre Carapaz y Hindley también puede favorecerlo, por lo que debe saber aprovecharse de la pelea de sus dos contrincantes”.

Antes, llega la cita con el Santuario de Castelmonte tras un breve paso por Eslovenia donde se ascenderá el Kolovrat, otra subida complicada. “Ya sin Almeida el viernes también podría probar a sus dos rivales de cara a la cita con la Marmolada”, añade Delgado. Queda Giro y aunque el reto es muy complicado, Landa está ante una oportunidad única para tratar de vestirse de rosa y convertirse, después de Miguel Induráin y Alberto Contador, en el tercer ciclista español que conquista el Giro.

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