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Los asturianos de La Roja quieren el Mundial en El Molinón: "Nos haría mucha ilusión"

"La repercusión para Asturias sería única", dicen los que llegaron a la selección, homenajeados en Gijón

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Encuentro de jugadores internacionales asturianos Fernando Rodríguez

Desde el debut de Churruca, el 20 de febrero de 1971 en un partido entre Italia y España, al de David Villa, en un duelo de La Roja ante San Marino en 2005, hay 34 años de diferencia. Pero una misma pasión. "Llegar a debutar en la selección de tu país es lo máximo, todo un sueño cumplido", coincidieron en señalar los jugadores de Sporting y Oviedo que llegaron a la selección.

Fueron 18 los futbolistas homenajeados por la asociación Leyendas de España, que preside Fernando Giner, en un emotivo acto en la sede de la Federación Asturiana de Fútbol, en la que también hubo un recuerdo para Quini y Campanal, cuya distinción la recogieron sus hijos. El premio consistía en una camiseta con el dorsal de leyenda, que corresponde al orden de debut en la absoluta.

En un ambiente de nostalgia, de ensalzar el peso que tuvo el fútbol asturiano en el pasado, también se lanzaron mensajes de optimismo. Por un lado con la ilusión de que El Molinón sea una de las sedes del Mundial 2030. "La repercusión para Asturias sería única", destacó Oli, que debutó con La Roja en 1997. "Cuando eso pasa no es el campo del Sporting o del Oviedo, es el de todos, me pasó cuando jugué con la selección en El Molinón", señaló el que fuera delantero del Oviedo, que recordó los partidos que vivió en el Tartiere del Mundial 82 junto a su abuelo.

Y por otro lado se analizó con optimismo el futuro de Sporting y Oviedo, con el cambio de propiedad, con Orlegi y Pachuca. "Les deseo lo mejor a los dos. Ojalá tengamos a los dos pronto en Primera", destacó Luis Manuel, ex del Oviedo y debutante en 1989 con La Roja. "Estamos todos muy esperanzados", indicó Bango, ex de Oviedo y Sporting, que llegó a jugar en México: "Esperemos que sus conocimientos los puedan aplicar aquí, adaptados a nuestra cultura, y que lleguen muchos éxitos". Una idea que también apoyo Marcelino Elena, enfocada a su Sporting. "Hay una nueva energía, capacidad diferente para manejar un club como se debe hacer en la época moderna en la que estamos, el Sporting se había quedado atrás a muchos niveles, había perdido el paso con la historia", subrayó.

En una mañana de anécdotas, de recuerdos de partidos históricos, hubo complicidad entre oviedistas y sportinguistas y también muestras de cariño hacia Maximino Martínez, expresidente de la Federación, recuperado, pero con alguna secuela del covid.

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