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EL PROYECTO 22-23

Un transatlántico para Xavi: análisis por posiciones de la plantilla del Barça

Òscar Hernández, segundo entrenador del Barça, y Xavi, en la ciudad deportiva de Sant Joan Despí. FCBARCELONA

Terminó el mercado de fichajes más movido del Barça en los últimos tiempos, consumándose la llegada de siete fichajes (ocho si se incluye la recontratación de Dembéle), que han supuesto una inversión de 153 millones de euros. La más alta de España, la sexta más importante de Europa, superada solo por cinco clubs de la Premier: Chelsea (278,9), Manchester United (238), West Ham (182), Tottenham (169) y Nottingham Forest (161). En ventas, el club azulgrana solo ha ingresado 48 millones: 20 por Coutinho, 12 por Aubameyang, 5 por Jutglà y 3 por Trincao.

Para entender la dimensión de la obra construida en tiempo récord por Joan Laporta, el presidente, y Mateu Alemany, director de fútbol, junto a Jordi Cruyff, secretario técnico, el Barça ha necesitado más recursos financieros que Paris SG (147), Manchester City (139) y Bayern Múnich (137). "El partido más importante empieza ahora", avisó Xavi en mayo nada más acabar la pasada temporada exigiendo una revolución en la plantilla. "Es el partido de los despachos", indicó el técnico.

Y el club ha tenido que activar cuatro palancas económicas con la venta de activos, que le ha permitido ingresar 737 millones de euros, para depositar en manos de Xavi un transatlántico, Una plantilla extremadamente competitiva, con 24 jugadores, teniendo lo que exigía el entrenador: dos jugadores por posición. En algunas hay incluso más de dos.

Xavi felicitando a Lewandowski en la banda. JORDI COTRINA

Rica en recursos, con variedad de alternativas, llegando futbolistas que ofrecen rendimiento inmediato, donde asoma ya el liderazgo de Lewandowski para pilotar la revolución. No ha llegado Bernardo Silva, el sueño al que aspiró en vano el Barça, pero Laporta y Alemany ya pueden sentirse ganadores de su partido, el del verano. Ahora le toca a Xavi.

Ter Stegen y Eric García tratan de dificultar el remate de Camello. JORDI COTRINA

La portería

Iñaki Peña por Neto. Tras su Erasmus en Turquía donde jugó en el Galatasaray que dirigía entonces Domènec Torrent, vuelve Iñaki Peña a Barcelona. Ocupa la plaza de suplente de Ter Stegen, pendiente del rol que le otorgue Xavi. A Neto el técnico le dio la Copa en Linares. Pero luego ya no volvió a jugar. Y apareció el brasileño ante el Betis por una indisposición gástrica del alemán, quien ha vuelto este verano en una forma excelente.

El Barça ha rebajado, y de forma notable, el gasto salarial en la portería porque el salario de Neto, que se fue gratis al Bournemouth, estaba fuera de mercado, muy por encima del que percibe Iñaki Peña.

Koundé. EP

Defensa

Sobreabundancia y desequilibrio. Es la línea con más jugadores. Hasta 10, aunque repartidos de forma desigual. Hay solo dos laterales derechos (Bellerín y Sergi Roberto), pero, en realidad, solo uno (el exjugador del Arsenal) es un verdadero especialista en ese rol.

Plantilla del Barcelona 2022-23.

No era la opción preferida del técnico porque su apuesta era Azpilicueta. Pero se quedó en el Chelsea. Luego enfocó la mirada en el argentino Foyth, pero el Villarreal no lo dejó salir. Pensó después en el belga Meunier, aunque el Dortmund frustró el deseo de Xavi.

Christensen recupera el balón ante Oscar Trejo. JORDI COTRINA

Acabó siendo Bellerín, que viene gratis (acaba de desvincularse del Arsenal) y solo firma por un año, síntoma de su provisionalidad. Al técnico le sobran, eso sí, centrales.

Hasta cinco posee en su vestuario. Los cinco diestros. No hay ninguno zurdo. Y Alba, titular indiscutible en la última década de la banda izquierda, topa ahora con más competencia que nunca con la llegada de Marcos Alonso y la irrupción del joven Balde.

Balde firma autógrafos a aficionados en el Estadi Johan Cruyff. FCBARCELONA

Un lateral derecho y tres zurdos. Podría Xavi formar una zaga totalmente nueva con los cuatro jugadores que le han llegado este verano: Bellerín, Koundé, Christensen y Marcos Alonso. Ahí se comprueba la verdadera dimensión de la revolución que ha sufrido esa zona.

Centro del campo

Kessie por Nico; Pjanic por Riqui Puig. El área que menos cambios ha sufrido en este verano de mutación que ha sacudido la plantilla del Barça es la sala de máquinas. Se fueron Nico (cedido a Valencia en busca de su despegue) y Riqui Puig (regalado a Los Ángeles Galaxy) y solo han llegado Franck Kessié, un tipo de interior que no tenía Xavi, y Pjanic, destinado a ser la alternativa a Busquets.

Futbolistas que no son estructurales en el plan del entrenador, pero le deben ser valiosos en el reparto de minutos y la dosificación de la plantilla. Frenkie de Jong ha resistido todo tipo de presiones, especialmente internas del Barça, para continuar en el Camp Nou dispuesto a demostrar que debe ser un pilar de la regeneración junto a Pedri, el faro que ilumina la luz del juego azulgrana, y Gavi, que está renovado aunque no haya suscrito aún para el encaje del 'fair play'.

Busquets no es solo el capitán sino la extensión de Xavi sobre el césped. Es el único de los que llevan brazalete que no admite discusión alguna. Y también en este curso, el décimoquinto como azulgrana, serán Busquets (acaba contrato en el 2023) y 10 más.

Lewandowski firma el 1-0 del Barça al Valladolid en el Camp Nou. JORDI COTRINA

Ataque

Lewandowski y cinco más. Todo girará en torno al nueve polaco, el símbolo del cambio. A sus 34 años, y necesitado de un cambio como estaba (llevaba una década en la Bundesliga, repartido entre Dortmund y Bayern Múnich), aparece en el Camp Nou como nuevo jefe del Barça.

Su impacto va mucho más allá de los goles. Y eso que suma cuatro tantos en las tres primeras jornadas. Gobierna los partidos por encima incluso de su autoridad futbolística habiendo entrado en el vestuario "con mucha humildad", como confesó Xavi, ejerciendo así de "ejemplo" para jóvenes como Ansu Fati, cuya responsabilidad en el peso ofensivo ha disminuido considerablemente.

Raphinha encara a Bennevendo en presencia de Balde. JORDI COTRINA

Es Lewandowski y cinco más. Los cinco capaces de jugar en distintas posiciones. Dembélé y Raphinha son los extremos titulares en este arranque de temporada, quedando Ansu y Ferran Torres, la apuesta de invierno (55 millones más 11 en variables) apagada ahora en verano, y Memphis como alternativas para completar el ataque.

Son dúctiles todos ellos y tras la venta de Aubameyang al Chelsea por 12 millones no hay un nueve puro de recambio. Aunque Ansu, Ferran o incluso Memphis pueden asumir de forma interina ese rol si le ocurre algo a Lewandowski.

Alba y Piqué, en el banquillo del Camp Nou durante el Barça-Valladolid. JORDI COTRINA

El vestuario

Gestionar el final de ‘las vacas sagradas’. A Xavi le corresponde hacer ahora lo que hizo Luis Enrique con él en la temporada 2014-15: gestionar con acierto su último año. Con la colección de jugadores que ha reunido este verano el Barça, el técnico dispone de suficientes recursos (basta ver, por ejemplo, el papel marginal actual de Piqué, ni un minuto en el campo) para realizar la transición definitiva hacia un nuevo ciclo.

Es un tema sensible porque afecta a dos de los cuatro capitanes, que se enfrentan a un escenario absolutamente nuevo en su carrera deportiva. Ahora, Piqué y Alba ya no son pilares del equipo. Ahora, Piqué y Xavi, que fueron compañeros de Xavi, son suplentes con Xavi, quien abandera la idea de la "meritocracia" para conceder un lugar en el once inicial.

Christensen, Lewandowski, Kessié (arriba) y Koundé y Raphinha posan con Xavi, que sostiene el trofeo Joan Gamper. FCB

Antes no podía porque no tenía tantos recursos. Desde este verano mira al vestuario y posee soluciones. Soluciones individuales. Han llegado Koundé y Christensen, dos centrales nuevos, y dispone de otros dos laterales zurdos como Marcos Alonso y Balde. Y soluciones también tácticas para constuir un Barça sin las ‘vacas sagradas’.

Pero obligará a Xavi a hallar la vía más adecuada y menos traumática para gestionar el final de piezas legendarias en el Camp Nou. Sabe el técnico que no tiene margen de error. Ni coartada. "La presión es toda para mí", decía ya antes de concluir el mercado. Ahora, con más razón.

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