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LAS CUENTAS DEL CLUB AZULGRANA

El Barça tiene, incluso sin Messi, la segunda masa salarial más alta de su historia

La cifra de 656 millones, por 560 de la temporada pasada, está lejos de las previsiones iniciales que tenía la junta de Laporta de rebajarla a niveles sostenibles

Laporta examina unos documentos en su despacho en las oficinas del Camp Nou.

Joan Laporta, el presidente del Barça, lleva ya varios días preparando la asamblea de compromisarios que se celebrará por vía telemática el próximo 9 de octubre, horas antes de que el Celta visite el Camp Nou en la Liga. El dirigente deberá diseccionar, con la ayuda de Eduard Romeu, vicepresidente económico del club, las cuatro ventas de activo -las famosas palancas- que han permitido inyectar dinero a una caja que tenía telarañas y jugadores competitivos para reforzar y avalar el proyecto deportivo de Xavi Hernández.

Además, Laporta deberá argumentar el aumento de la masa salarial hasta los 656 millones de euros, según recoge la memoria del club que han recibido los compromisarios. Una masa salarial desbocada. Es la segunda más alta de la historia, lejos de las previsiones iniciales que tenía la junta de rebajarla para situarla a niveles sostenibles. La del Real Madrid, por ejemplo, no llega ni a los 400 millones, según reveló el propio Romeu.

No se ha disparado la nómina blanca como la azulgrana ni tan siquiera con éxitos de la pasada temporada como la Liga o la Champions porque los sueldos fijados por Florentino Pérez están mucho más controlados que los firmados en su día por Josep María Bartomeu, especialmente en el caso de tres de los cuatro capitanes. Sergi Roberto renovó, y muy a la baja, este pasado verano.

Salarios prepandemia

Pero Sergio Busquets (acaba contrato en 2023), Gerard Piqué y Jordi Alba (ambos terminan en 2024) tienen unas nóminas prepandemia, que le colocan en el escalafón más alto de la plantilla azulgrana. El Bayern, otra de las referencias salariales que se marca la junta de Laporta, es sostenible en este plano porque invierte 300 millones de euros.

En el Barça es más del doble que el club bávaro y eso que ahora no está Messi, cuya salida precipitada al Paris SG provocó un descenso hasta los 560 millones. Ahora, sin Leo, ha sobrepasado, de nuevo, la cota de los 600 porque la herencia del pasado sigue impactando negativamente.

Ter Stegen controla el balón en presencia de Balde en el Barça-Elche del Camp Nou. JORDI COTRINA

Impactan los diferimientos

Se deben sumar los diferimientos de algunos jugadores que aceptaron rebajar sustancialmente su salario en tiempo de pandemia pero, a cambio, su contrato se prolongó por más años y, por supuesto, con más dinero, claro. Ter Stegen renovó hasta 2025, Frenkie de Jong, hasta 2026, al igual que Lenglet, hoy cedido al Tottenham. Ascienden esos pagos aplazados a 163 millones.

Piqué observa junto a Jordi Alba a Xavi en el Barça-Valladolid celebrado en el Camp Nou. JORDI COTRINA

Rebajas pedidas en vano

Unos pagos que se deben ejecutar a partir de este curso, por mucho que el Barça haya intentando, pero sin éxito, que esos futbolistas se adecuaran al nuevo modelo salarial. El objetivo que intenta conseguir la junta de Laporta es reducir esa masa salarial la próxima temporada en 120 millones, aunque todo queda supeditado al futuro de tres de los cuatro capitanes azulgranas.

Tres porque Sergi Roberto, a quien se le acababa contrato en el verano del 2022, ha renovado por un año más. Pero a la baja. Por eso, el club ha articulado un plan de choque para rebajar esa elevadísima masa salarial en, al menos, 120 millones, aunque todo queda supeditado a los capitanes.

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