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Tribunales

Juicio en Barcelona | Neymar toca y se va

El magistrado dispensa al futbolista de permanecer en la sala donde se le piden 5 años de prisión por el cansancio del domingo al jugar con el PSG

Neymar saluda antes de entrar al juicio. David Zorrakino

Una asistencia en forma de trato de favor recibió Neymar en Barcelona, durante el amargo trance, otro más, de comparecer en un juicio en razón del oscuro y polémico fichaje por el Barça en 2013, todavía inacabado visto lo visto. Se encontró el astro brasileño con un juez futbolero y, por tanto, comprensible con las peculiaridades de sus circunstancias profesionales. Le vio tan adusto, tan aburrido en el banquillo de los acusados, que se apiadó de él y le echó una mano.

Su abogada pidió al magistrado si le podía dispensar de permanecer en la sala del juicio, alegando que la noche anterior había jugado con el París Saint Germain ante el Marsella (a las 20.45 h.) y luego pasó el control antidopaje.

Neymar Da Silva Santos Junior, con su padre Neymar da Silva Santos y su madre Nadine Gonçalves da Silva Santos entraban a las 9.45 por la puerta de la sección sexta de la Audiencia Provincial de Barcelona para comparecer como acusados de un delito de corrupción y otro de estafa por el que se les piden cinco años de cárcel a cada uno, además de inhabilitación profesional y multas superiores a los diez millones. La empresa DIS, que cuando el delantero tenía 17 años le firmó un contrato de 2 millones euros a cambio del 40% de sus derechos federativos cuando fuera traspasado, se sintió timada con el precio oficial declarado por el Barça al ficharlo del Santos. 

"Es público y notorio que el señor Neymar Junior estaba ejerciendo su profesión. Estaba marcando un gol y yo ya estaba en la cama", aceptó el magistrado José Manuel del Amo Sánchez, presidente del tribunal, que trató de contener durante la primera jornada del juicio su erudición futbolística.

Zubizarreta sí declara

La larga delimitación de las cuestiones previas solo permitieron a declaración de Andoni Zubizarreta, el director deportivo del Barça durante la gestación y al consumación del fichaje (2011-2013). No tuvo tanta suerte Javier Faus, exvicepresidente económico, que estuvo toda la mañana esperando, ni Raúl Sanllehí, exdirector de fútbol, que hoy ejerce en el Zaragoza y allí le esperan.

El juez Del Amo permitió que Neymar se marchara con su madre, que no jugó ni pasó control alguno, y poco después lo hizo el patriarca, dejando en el banquillo de atrás a Sandro Rosell y Josep Maria Bartomeu, que permanecieron las nueve horas en la sala segunda.

No solo le dio el pase de ausentarse el juez. También adelantó su declaración como acusado, prevista para el día 21, a hoy martes pese al orden establecido con todas las partes, entre las que se incluyen el Barça, el Santos, Odilio Rodrigues, exvicepresidente del Santos y la Fiscalía. La defensora de Neymar avanzó que el futbolista renunciaría a la última palabra para reforzar la petición de anticipar su participación.

"Ya se lo digo yo"

"No quiero perjudicarle aunque juegue en el París Sant Germain", bromeó el juez, que más tarde respondió, él, a la pregunta sobre qué importancia tiene la voluntad de un futbolista en jugar en un club que se le hizo a Zubizarreta. "Decisiva, ya se lo digo yo", replicó Del Amo indignado con jugadores que "llevan tres cuartos de hora en un club y ya besan el escudo" y con la ligereza que, en su opinión, emiten sus opiniones "los periodistas deportivos".

No pueden ser nunca tratadas de "indicio incriminador" –replicó cuando se aludieron a informaciones de prensa- ni muchos menos cuando se puede leer que alguien compara "a un futbolista como Isco con Messi". 

Neymar hablará y se irá a París. Quedará todavía colgando lo que se discutió ayer: si los delitos ya fueron juzgados y si la jurisdicción española es competente para tratar unas maniobras que no son delito en Brasil.

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