Lorenzo del Pozo, readaptador gijonés de la selección española, se pasó ayer por el directo de Luis Enrique y reconoció que, a pesar de ser un obsesionado con el mundo del deporte, los actuales jugadores de la selección le pasan por encima. «A mí Pedri me destroza», bromeó el fisioterapeuta, que tiene una clínica en Gijón.

Durante algo más de una hora ambos asturianos estuvieron hablando y recordando algunos episodios de la vida de Del Pozo. «Con 13 o 14 años repartía periódicos, vaciaba camiones y hacía varios trabajos para ganar dinero y comprar mi primera bici. La usaba para ir desde Gijón a San Isidro a esquiar. Eso sí que era pasar frío, había veces que lloraba. Y, cuando estaba en la estación, como no había dinero tenía que subir las rampas andando», explicó. «Y luego, vuelta para Gijón», añadió entre risas, comentando que ahora sus hijos no serían capaces ni «de llegar hasta la Camocha». 

Uno de los mensajes que recibieron durante su charla fue de Gerard, exjugador del Sporting, que pidió a Del Pozo que «confirmase las palizas que daba por Mareo». «Eran otros tiempos, ahora igual no lo haría. En esa época no tenía los galones que tengo ahora», se excusó el gijonés, que aseguró que se daban «unas palizas brutales». 

También tuvieron tiempo para hablar de los inicios del fisioterapeuta en el mundo del deporte, todos ellos ligados a Gijón. «Empecé en el Grupo Covadonga y de ahí di el paso al Gijón Baloncesto. Con ellos llegué a estar en Primera División. Cuando Marcelino llegó al Sporting quiso cambiar los servicios médicos del club y para ello contrató a Antonio Maestro. Yo llegué de su mano», señaló.

«En Gijón le saludan más que a mí», bromeó Luis Enrique. Por último, del Pozo narró la primera vez que subió al Urriellu. «La cara oeste fue con 15 años. Tuve grandes maestros, como Nacho Orviz», finalizó.