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Una defensa en evidencia y bajo mínimos desata la preocupación en el Real Madrid

Tras la dolorosa goleada en el Metropolitano, Xabi Alonso no podrá contar durante el próximo mes con Carvajal, Alexander-Arnold y Rüdiger, un periodo en el que Villarreal, Juventus y Barça tienen que jugar en el Bernabéu

Le Normand celebra el primer gol del Atlético-Real Madrid.

Le Normand celebra el primer gol del Atlético-Real Madrid. / Sergio Perez / Efe

Sergio R. Viñas

Sergio R. Viñas

Madrid

Cuando Simeone se avino a sustituir a Sorloth en el derbi madrileño, el Metropolitano decidió concederle una tregua. Se retiró el noruego del campo con una ovación, pese a que minutos antes se habían escuchado susurros de disgusto en la atestada grada de Canillejas. Pero, en ese momento, el 4-2 que figuraba en el marcador y el gol que había anotado el '9' al filo del descanso pesaron más que las tres ocasiones clarísimas que había errado y el runrún que le acompaña en este inicio de temporada.

Una falta de acierto del ariete escandinavo que salvó al Real Madrid de un resultado escandaloso, más aún que ese doloroso 5-2 que supuso la primera vez en 75 años que el Atlético le endosaba una manita, más bien un manotazo, a su máximo rival. Y, visto desde el reverso, una tormenta de ocasiones que validó el plan trazado por Simeone, en el que la sorpresa fue precisamente la titularidad de Sorloth.

El exitoso plan del Cholo

"Sabíamos por dónde podíamos hacerles daño. Aparecieron los rompimientos por fuera de Giuliano, Nico, Barrios y Julián, sacando los centrales fuera y dejando a Alex en el área para generar situaciones de gol", analizó el Cholo sobre una receta que funcionó a la perfección, pues los tres primeros goles nacieron de centros al área mal defendidos por el Madrid. Huijsen y Carreras, más que notables en el arranque del curso, tuvieron su primera jornada aciaga con su nueva camiseta.

Simeone desnudó las carencias defensivas de este Real Madrid, que hasta ahora habían quedado disimuladas frente a rivales de segundo nivel. Pero no parece casualidad que los dos partidos más exigentes que ha dirigido Xabi Alonso, ante el PSG en el Mundial de Clubs y este sábado frente al Atlético, hayan terminado en goleada.

Dani Carvajal, durante el Atlético-Real Madrid.

Dani Carvajal, durante el Atlético-Real Madrid. / Manu Fernandez / AP

Un calendario muy exigente

El problema amenaza con agravarse en las próximas semanas. Carvajal se lesionó el sábado, lo que puede mantenerle un mes de baja. Un tiempo en el que Alonso tampoco va a poder contar con Alexander-Arnold y Rüdiger, amén de Mendy, al que nadie echa de menos. Asencio, en quien no termina de confiar, va a convertirse por fuerza mayor en una pieza capital ante un calendario que, en las próximas semanas, fija las visitas de Villarreal (sábado 4), Juventus (miércoles 22) y Barça (domingo 26) al Bernabéu.

Aunque a él no le gusta, seguramente Valverde vuelva a ser un recurso en el lateral derecho. Y, paradójicamente, ese movimiento puede solucionarle un problema a Alonso. Porque el uruguayo (muy flojo en estas semanas), Tchouaméni y Bellingham son una suerte de Triángulo de las Bermudas en este Real Madrid, pues son tres jugadores sobresalientes que, sin embargo, carecen de la capacidad para cuidar y distribuir el balón, como resultó evidente, una vez más, en el Metropolitano. El duelo por Kroos persiste.

Bellingham estuvo desaparecido en su regreso a la titularidad.

Bellingham estuvo desaparecido en su regreso a la titularidad. / SERGIO PEREZ / EFE

El papel de Arda Güler

Era la primera vez en la temporada en que Alonso apostaba por ese centro del campo, una vez recuperado Jude de su operación de hombro, y el resultado fue nefasto. Arda Güler fue el sacrificado, empujado al costado derecho, y aun así fue el mejor jugador del Real Madrid en el derbi de la debacle. Es quien mejor conecta con Mbappé y quien más sentido da a las posesiones blancas. Y su presencia en la medular abre un hueco para un futbolista más combinativo en la banda derecha, sea Mastantuono o Brahim.

Alonso, en fin, se enfrenta a la misma dicotomía que acabó devorando Ancelotti entre la jerarquía y la utilidad de sus futbolistas. "A veces viene bien llevarse un palo para espabilar", dejó dicho el sábado el caído Carvajal. La primera oportunidad llega ya mismo, ante el exótico Kairat Almaty en Kazajistán, adonde el Real Madrid viajó ya ayer, sin un Militao cuyas molestias no le deberían impedir jugar el sábado frente al Villarreal. Un problema menos para Xabi.

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