Si el Liberbank Oviedo Baloncesto se la quiere jugar a ver quién tiene más talento habrá muchos equipos en la fase de ascenso a la ACB que le podrán plantar cara y en muchos casos hasta superarle con claridad. Se lo ha dejado muy claro hoy el Valladolid (102-84), con el que jugaron a rachas y acabaron sucumbiendo con un extraordinario recital de Timmer: uno de los mejores bases de la categoría y que parece tener nivel suficiente para la ACB.

El OCB salió mal, muy mal, al partido (10-3 en menos de dos minutos de juego). Poco a poco, el cuadro asturiano, en el que volvió a causar baja Saúl Blanco, fue entrando al partido, empujado por un acertado Martí en ataque. En el segundo cuarto, cuando habían conseguido equilibrar la contienda (31-34 a falta de 3:59 para el descanso), se produjo una desconexión que el equipo de Lezkano no se puede permitir. El OCB fue muy previsible en ataque y eso se tradujo en una pérdida tras otra cuando intentaban darle el balón a Oliver Arteaga debajo de la canasta. Frustrados, fueron dejando de defender y a un equipo como el Valladolid, actual campeón de Liga y que no pudo hacer efectivo el ascenso a la ACB que ser ganó sobre el parqué, no le puedes dejar vía libre. Al descanso el agujero era ya muy difícil de tapar: 51-32.

Pero a la salida de vestuarios los de Lezkano decidieron hacer las cosas bien, con criterio, y eso tuvo una rápida recompensa. En tres minutos estaban a catorce (55-41), en siete y medio a siete (63-56) y al final del tercer cuarto a nueve (71-62). Una desventaja aún grande, pero peleable.

Y en el último cuarto pudo ser, pero Timmer lo evitó. El OCB llegó a ponerse a tres puntos (75-72) a 7:35 del final. Pero volvieron a hacer las cosas mal, a precipitarse y ya no había retorno. La inteligencia y el acierto de Sergio de la Fuente, que se fue a los 23 puntos; el talento de Timmer, que acabó con 22 puntos y 7 asistencias; y el físico del exjugador del Oviedo Baloncesto Joey van Zegeren, con 12 puntos y 10 rebotes, 5 de ellos ofensivos, fueron demasiado para un Oviedo que se dio cuenta que había remado para nada, pues hasta el basket-average perdió.

La de Valladolid es una derrota dura para el Oviedo Baloncesto porque deja de sumar para la siguiente fase. De momento, los de Lezkano solo tiene dos victorias para esa ronda (las que sumaron ante Valladolid en la primera vuelta y ante Palencia en la segunda). La única que podrían sumar en los dos partidos que le quedan es ante el Leyma Coruña en Pumarín en la última jornada. Será importante sumarla para tratar después de clasificarse entre los siete primeros del grupo y disputar el play-off de ascenso. Entretanto tienen una semana de descanso por las Ventanas FIBA, en la que el entrenador Natxo Lezkano se irá con Costa de Marfil y Kabasele con Congo, y después un partido intrascendente en la cancha del Burgos. Tiempo para pensar en cómo llegar bien preparados para medirse a los mejores de la LEB Oro.