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Al Liberbank Oviedo Baloncesto le entra el mal de altura y sufre una fuerte derrota en Valladolid (102-84)

El equipo de Natxo Lezkano paga su mal inicio ante el Valladolid y pierde un partido clave de cara a la fase de ascenso, para la que de momento lleva dos victorias

Elijah Brown, con el  balón, ante Timmer, con Kabasele, de espaldas, y Speight a la izquierda. Ana Puente / Real Valladolid Baloncesto

Elijah Brown, con el balón, ante Timmer, con Kabasele, de espaldas, y Speight a la izquierda. Ana Puente / Real Valladolid Baloncesto

Real Valladolid, 102-Liberbank Oviedo, 84

Cuartos: 24-20; 27-12; 20-31; 31-21

Árbitros: Albacete Chamón, González Cuervo y Piñeiro Amondaray. Excluyeron por 5 faltas al visitante Brown.

Polideportivo de Pisuerga: Sin público.

El Liberbank Oviedo Baloncesto tuvo un día gris en Valladolid y acabó haciendo un partido que quizás ante otro rival le podía haber servido para sacar el choque adelante pero que ante el actual campeón de Liga terminó perdiendo por una renta quizá excesiva visto lo visto sobre el parqué.

Una buena enseñanza que deberán asimilar rápido los de Natxo Lezkano: de aquí en adelante solo un excelente trabajo colectivo les permitirá seguir sumando victorias ante los mejores de la LEB Oro. El objetivo, la salvación, se ha logrado pero la plantilla tiene ahora una excelente oportunidad de ser ambiciosa, aumentar el valor individual de cada uno de ellos y al mismo tiempo hacer de la actual una de las mejores temporadas en la historia del OCB, en la que fueron capaces de dar vida a un club que sufrió mucho en verano para formar una plantilla competitiva.

Speight lanza a canasta en la cancha del Valladolid Ana Puente / Real Valladolid Baloncesto

La salida del Oviedo Baloncesto fue mala y combinó dos de los factores claves en el encuentro: el espectacular acierto de Sergio de la Fuente y un OCB despistado que perdía demasiados balones. Todo ello llevó a que, cuando no se habían jugado ni dos minutos, los de Lezkano perdieran ya por ocho (10-2). El talento de Brown, las aportaciones de Arteaga y un Martí que entró al primer cuarto muy enchufado (metió siete puntos en el tramo final del parcial) evitaron que Valladolid se les fuera en el marcador (24-20). Pero en el segundo llegó el naufragio.

Y eso que en buena parte del cuarto fueron capaces de controlar el choque. Hasta que a cuatro minutos del descanso todo cambió. Mason y De la Fuente empezaron a anotar y, a medida que las cosas no le salían, el Oviedo Baloncesto se empezó a frustrar y a dejar de defender. Trataron de buscar a Oliver Arteaga por dentro, pero sus pases, muy evidentes, se encontraban siempre con una maraña de manos que los cortaban y así fueron sumando pérdidas, el Valladolid comenzó a correr y el OCB se dejó ir hasta el punto de que al descanso los locales ganaban por 19 (51-32).

Que cuatro malos minutos pueden costar un partido ante un rival del nivel del Valladolid, sobre todo cuando un equipo con tanta experiencia y calidad detecta que se trata de un choque importante, es algo que tendrán que dar por aprendido los de Lezkano. Da igual que después llegara una reacción de orgullo, muy meritoria, del OCB. Y es que en el tercer cuarto ya se vieron cosas muy diferentes; el Liberbank Oviedo ya no perdía la cabeza en ataque; Frey empezó a anotar, cogió confianza y se fue agrandando en el partido; y Norelia no se vino abajo tras su mala primera mitad. Tanto fue así que se llegaron a poner a cuatro puntos (65-61) tras una canasta de Kabasele a 1:53 de acabar ese tercer parcial. Al último llegaron con una desventaja de nueve (71-62) y con opciones de todo.

Y parecía que lo podían lograr porque en ese último cuarto el OCB siguió mostrando su versión buena, la que le ha llevado a convertirse en un gran conjunto. Un equipo con mayúsculas y sin miedo a nada que siguió remando hasta ponerse tres abajo (75-72) a 7:35 del final. A continuación, Brown erró un triple que quizás no debió intentar. Después, Timmer, uno de los mejores bases de la categoría, cogió el bastón de mando y comenzó a anotar compulsivamente hasta sacar de nuevo del partido a un OCB que ya no se volvería a levantar. El Liberbank Oviedo, que perdió también el basket-average con Valladolid, pasará a la siguiente fase con dos o tres victorias, dependiendo de lo que haga en la última jornada en Pumarín ante el Leyma Coruña. En adelante todos los partidos exigirán el 100% del OCB y volverá a no bastarle con los dos buenos cuartos que hizo ayer en Valladolid.

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