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Los expertos asturianos hablan de la Superliga: Plácido Rodríguez cree que la clave es la lucha por el poder

“Se trata de saber quién manda, el dinero viene después”, señala el catedrático de Economía

Plácido Rodríguez. |

Plácido Rodríguez. | Ángel González

Para Plácido Rodríguez Guerrero, expresidente del Sporting y catedrático de Economía de la Universidad de Oviedo, el pulso de la Superliga no es tanto económico como de poder. “Aquí se trata de saber quién manda, el dinero viene después”, señala, convencido de que la UEFA y las ligas nacionales tienen todavía mucho que decir sobre un proyecto que podría cambiar el mundo del fútbol.

En primer lugar, Rodríguez Guerrero no cree que para los grandes clubes, al menos los españoles, sea tan rentable como se dice la nueva competición: “Si es verdad que JP Morgan está dispuesto a ofertar 4.000 millones por los derechos de televisión hay dos posibles opciones: que los quince clubes fundadores se reserven 250 millones de euros cada y queden 750 para los cinco invitados, con lo que tocarían a 150. Si van a partes iguales se llevarían 200 millones, con lo que doblarían lo que gana ahora el campeón de la Champions”.

“La UEFA tiene elementos de coerción”, afirma el exdirigente. “El Madrid y el Barça, por ejemplo, perderían los 150 millones de euros que cobran por los derechos televisivos en España, con lo que esos supuestos beneficios van bajando”. Y otro problema añadido, según Rodríguez Guerrero: “Si no juegan en las ligas nacionales, ni la Champions, el número de partidos de la Superliga serían 19, más las eliminatorias. Un negocio desastroso porque el resto del tiempo solo podrían hacer giras o jugar amistosos”.

Pero Plácido Rodríguez tiene claro que en el trasfondo de este movimiento hay mucho más que un interés económico: “Esto es una lucha por el poder. El movimiento de este grupo de clubes, que podríamos llamar G-12, es un instrumento de presión con un doble fin: que la UEFA no controle todo el dinero de la Champions, sino que lo comparta con los clubes. No solo la pasta, sino la gestión, la comercialización. Sería un lobby dentro de la UEFA”.

“Es un pulso, pero no para romper nada, sino para tener una mejor atalaya de negociación”, añade el experto. También apunta al papel de los futbolistas: “Si les quitan la posibilidad de jugar campeonatos de Europa de selecciones o mundiales, los jugadores se van a rebelar. Porque, al margen del prestigio de ganar estos títulos, perderían mucho dinero. Tal como está el panorama, este es otro instrumento de presión”.

Plácido Rodríguez rebate los argumentos de Florentino Pérez: “Dice que el Madrid está en la ruina, pero en junio, después de cuatro meses de pandemia, presentó beneficios a la asamblea. Y para esta temporada presupuestó 60 millones de beneficios”. El catedrático prevé que una solución pasaría por reducir el número de equipos en la Liga, pero considera que los grandes lo tendrán difícil porque “el Madrid tiene un voto y el Leganés también. Si van a una votación, el resultado sería 39 en contra y tres a favor de reducir la Primera División”.

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