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Crónica del Avilés-Llanes: un error defensivo penaliza a los de Rueda (0-1)

Un gol de Pablo Prieto al inicio de la segunda mitad dio los tres puntos al Llanes ante un equipo blanquiazul al que le faltó eficacia

El jugador del Avilés Pato Álvarez intenta el remate ante la oposición de Hugh Alban. | Mara Villamuza

El jugador del Avilés Pato Álvarez intenta el remate ante la oposición de Hugh Alban. | Mara Villamuza

Real Avilés: Davo Armengol (1); Pato Álvarez (1), Álex Prendes (1), Albuquerque (1), Joao Bravo (1); Alagy Oliveira (2), Félix Sanz (1), Dani Benéitez (1); Vitolo (1); Cedrick Mabwati (1) y Natalio (1).

Cambios: Diego Pereira (1) por Félix Sanz, en el min. 57. Guille Vázquez (2) por Vitolo, en el min. 62. Napoleone (1) por Albuquerque, en el min. 74.

Llanes: Guillermo Fernández (1); Javi Moreno (1), Bruno Cue (2), Diego Dosal (2), Pablo Álvarez (1); Ariel Herrero (2), Hugh Alban (2), Juan Laine (1), Pablo Prieto (2); Ivanchu Roldán (1) y Gael Junco (2).

Cambios: Franck Richi (1) por Pablo Álvarez, en el min. 62. Javi Laria (1) por Juan Laine, en el min. 75. Yefri Reyes (s.c.) por Ariel Herrero, en el min. 89.

Goles: 0-1, min. 54: Pablo Prieto.

Árbitro: Rivas Nosti (Gijón). Amonestó a los locales Joao Bravo, Cedrick Mabwati, Alagy Oliveira, Pato Álvarez, Natalio y Samu Pérez, suplente expulsado por doble amarilla tras el final. Por parte del Llanes, amarillas para Bruno Cue, Hugh Alban y Franck Richi, con doble para Gael Junco, expulsado en el 84, y roja para el entrenador, Luis Arturo Capillas, en el 44.

Suárez Puerta: 300 espectadores, máximo permitido. 

Una estocada en forma de gol asestó el jugador más veterano del Llanes, Pablo Prieto, a un Real Avilés que, recién salido de 10 días de confinamiento vírico y un par de entrenamientos, no sólo perdió el partido pendiente de la tercera jornada, sino la autodeterminación para acceder a uno de los dos puestos con destino directo a la futura 2ª RFEF.

Por lo presenciado, tampoco ha de buscarse en el trance pandémico el motivo por el que el Real Avilés no termina de carburar en esta segunda fase y, de hecho, hasta se le vio mejor de lo que se podía esperar en el plano físico. En su generalidad, la primera parte se desarrolló en campo llanisco, pese a lo cual los verdes –ayer, de rojo– no renunciaron al 4-4-2. La disposición realavilesina tuvo algo más de flexibilidad, por la posición del grancanario Vitolo. Con balón, mientras los orientales aportaban insignificancia, el Real Avilés sólo fue capaz de traspasar la imaginaria línea de tres cuartos en una ocasión, cuando, en el minuto 23, Vitolo estrellaba el balón en el poste izquierdo de Guillermo Fernández. La acción venía precedida de una con tintes de justicia mal impartida, por el derribo de Gael Junco a Natalio que todo el entorno blanquiazul consideró penalti.

La jugada clave del partido sucedía en el minuto 54. Roberto Albuquerque, de los principales sustentadores de la solvencia defensiva que esta temporada caracteriza al Real Avilés, cometía un flagrante error de pase horizontal en zona peligrosa, del que se servía Gael Junco para avanzar, triangular con Ariel Herrero, ganar la línea de fondo y sacar el centro que provocaba el desentendimiento entre Davo Armengol y Félix Sanz. A todo esto estaba atento Pablo Prieto para marcar a placer.

Solo 4 minutos después, dos de los protagonistas de la jugada anterior invertían sus papeles, pues Albuquerque resultaba crucial para evitar el gol de Gael. En un contexto nada prometedor, el Real Avilés, tirando más de arrojo que de calidad, generó lo suyo para igualar, pero sin eficacia. En el minuto 71, Natalio y Alagy se entorpecieron para rematar un gran centro de Diego Pereira; en el 84, Guille Vázquez inyectó veneno en un gran lanzamiento que Guillermo desvió a córner y, sin solución de continuidad, un toque de Pato con la espuela lo cortaba Pablo Prieto sobre la línea de gol. Pablo, que la semana pasada cumplía 34 primaveras, se erigió en clave de un partido cuya supuesta fogosidad no estuvo nada acorde con la retahíla de cartulinas mostradas por el gijonés Rivas Nosti.

Llanes, con toda seguridad, y Real Avilés, con mucha probabilidad, apuntan a las eliminatorias de la tercera fase.

El entrenador del Real Avilés, Luis Rueda, comenzó la rueda de prensa destacando que la valoración del partido era “mala por el resultado y por las sensaciones. Fue un encuentro que teníamos que ir ganando en la primera mitad y que nada más comenzar la segunda se rompe por un error que cometemos y que el Llanes aprovecha bien”. El técnico añadió que “esa jugada desgraciada es la que marca el partido. A partir de ahí, el encuentro cambia porque a nosotros nos pesó el nerviosismo y la ansiedad y también el cansancio físico y mental. No era el Avilés que conocemos y por muchas modificaciones técnicas que realizamos, el resultado era el mismo: cada vez nos costaba más encontrar los espacios y generar juego”

Luis Rueda también señaló que el partido pudo cambiar antes del gol del Llanes, si “el árbitro hubiese señalado un penalti como una catedral que le hacen a Natalio y si hubiésemos acertado en el disparo que pegó en el poste. No fue así y luego cometimos un error que nos condena porque después no supimos leer el partido, jugamos muy nerviosos y con mucha ansiedad. Nunca estuvimos cómodos y jugamos más con el corazón que con la cabeza”.

En cuanto al estado físico del equipo, dijo: “no lo puedo valorar. Se notó la inactividad, pero no me quiero escudar en ello”. Sobre los tres partidos que restan señaló que “vamos a seguir peleando hasta el último minuto del último partido”.

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