Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Montilla vuelve a la cancha de balonmano: “Cada día me encuentro mejor”, asegura la extremo del Liberbank al reaparecer tras un año lesionada

Natalia Montilla antes del entrenamiento de ayer.

Natalia Montilla antes del entrenamiento de ayer. Ángel González

La extremo del Liberbank Gijón Natalia Montilla volvió a las canchas el pasado fin de semana tras un año de ausencia primero por la suspensión de la anterior temporada en el mes de marzo y luego por la grave lesión sufrida en una rodilla que le había impedido debutar en la presente campaña.

“Ha pasado más de un año y tengo mucha ilusión, estoy muy contenta de todo el proceso que he llevado y del estado físico en el que me encuentro”, asegura la jugadora tras haber disputado sus primeros minutos. Hay que remontarse a más de un año para ver a Natalia de corto: “fue ante el Granollers la pasada temporada, después de ese partido fue cuando se suspendió la liga”, recuerda.

Un parón de más de 12 meses no se recupera de la noche a la mañana, máxime cuanto por medio hubo una rotura de ligamentos, pero Natalia ya ve claramente la luz al final del largo camino: “es difícil estar al cien por cien. La cabeza tiene que asimilar el problema que hubo en la pierna, pero me encuentro bastante cómoda y segura. En cada entrenamiento me encuentro mejor y las sensaciones que tengo son buenas, así que el porcentaje es ascendente cada día”.

Desgraciadamente para Natalia, esta no fue su primera lesión de gravedad. La anterior fue con 17 años y curiosamente también en Gijón, cuando disputaba un campeonato de España de selecciones territoriales y ella formaba parte de la de Madrid. “La experiencia anterior me permitió afrontar esta lesión de otra manera. Sabía que iba a ser un proceso largo, cada día hay que hacer un trabajo y poco a poco se van viendo los resultados”.

El Liberbank Gijón está jugando en el grupo de los mejores, para el que se clasificó, pero las múltiples y graves lesiones que asolaron a la plantilla hacen que en esta segunda fase aún no conozca la victoria. Con todo, el objetivo de mantenerse en la máxima categoría del balonmano femenino nacional está conseguida. Ahora las jugadoras trabajan con la miras puestas en la Copa de la Reina, para la que Cristina Cabeza va a recuperar efectivos, aunque no todos.

Dar guerra en la Copa

Natalia Montilla tiene casi un mes para llegar a tope a esta competición, en la que las gijonesas quieren dar guerra. “Para la Copa ya tendré ritmo de competición, que es algo que me falta ahora”, reconoce la jugadora, que recuerda: “me lesioné justo antes de que se disputase la Copa de la Reina anterior, así que tengo muchas ganas”.

Para ella, “la Copa es siempre como una competición aparte y puede pasar cualquier cosa. Además, para esas fecha es probable que haya más efectivos y eso nos permitirá encararla de otra manera”.

Montilla ha tenido que seguir toda la campaña desde la grada y desde allí ve “una temporada muy dura, primero por la pandemia y luego por la mala suerte que estamos teniendo con las lesiones. Cada semana había que enfrentarse a una nueva dinámica por la continua falta de jugadoras. Fue un reto continuo y es algo que mentalmente hay que valorar”.

Mañana hay liga y el Liberbank Gijón recibe nada menos que al Bera Bera, principal candidato a todos los títulos y en estos momentos con un potencial muy superior al de las gijonesas. “La verdad es que son palabras mayores, pero hay que aprovechar que somos alguna jugadora más, vamos a tratar de plantarles cara”, manifestó la extremo madrileña.

La entrenadora Cristina Cabeza confía en que para la Copa de la Reina pueda contar también con la central Marizza Faría y le gustaría poder hacerlo también con la extremo Laura Rivas, aunque el concurso de ésta no es seguro y de poder jugar serían solo contados minutos.

Compartir el artículo

stats