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Estos son los héroes del Ceares: "Somos el segundo equipo de Gijón"

“La clave estuvo en el grupo humano que hicieron, aún no somos conscientes de lo que logramos”, remarca el técnico teyero, Pablo Busto

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Por la izquierda, Pablo Busto, Juan Carlos, Aitor Cañedo y Alberto Álvarez, con un gesto de celebración frente a una pancarta de apoyo al conjunto teyero, ayer en La Cruz. | Ángel González /

Los más puristas del universo balompédico aseguran que el fútbol siempre te da una segunda oportunidad. Un mantra que pueden confirmar Juan Carlos y Aitor Cañedo, jugadores del Unión Club de Ceares. Junto al guardameta Kike son los únicos tres supervivientes de la plantilla teyera que luchó por ascender a Segunda División B en la temporada 2013-14, cayendo en la segunda ronda del play-off frente al Trival Valderas.

Una espina que los cearistas se pudieron sacar el domingo, anotando los goles que dieron el ascenso al club cearista, que venció por 0-2 a L’Entregu, alzándose campeón de Liga y rubricando su promoción.

“No es el más bonito, pero sin duda sí es el más importante”, valora Aitor Cañedo de su tanto, el que abría el marcador, a la salida de un córner. Así lo confirma Juan Carlos, capitán teyero, que sentenció el encuentro en la segunda parte, llegando desde segunda línea. “Es uno de los más importantes de nuestra carrera porque era el partido más trascendental de la historia del club”, confirma.

“Todavía no asimilamos lo que conseguimos”, asegura el entrenador cearista, Pablo Busto, “llevamos un mes y medio de mucha tensión y ahora, por fin, podemos celebrarlo”. El entrenador quiso alabar a sus jugadores. “Fue la forma perfecta de acabar la temporada, el partido más completo”, explica, “tiene mucho mérito por la tensión y todo lo que había en juego, pero teníamos la sensación de tener el encuentro controlado en todo momento”.

“Fue una alegría doble, porque no contábamos con ello ni de lejos, todavía no somos muy conscientes de lo que conseguimos”, coincide el presidente del club, Alberto Álvarez, que entiende que la clave de la gran temporada que firmó el club teyero estuvo en su inicio. “Empezamos muy bien, enganchando varios partidos seguidos ganando, y nos pusimos líderes desde el principio”, analiza. Logrado el objetivo, ahora falta “pensar en el próximo presupuesto, que tendremos que doblar”. Un inconveniente que, sin embargo, no les impedirá competir el próximo curso en la Segunda RFEF. “Ya echamos cuentas y tenemos viabilidad para salir a competir dignamente y pelear por mantenernos”, explica.

El ascenso, además de una alegría, fue una sorpresa para muchos. “El pez pequeño se comió al pez grande”, explica Juan Carlos, que valora un dato crucial: “Somos el segundo equipo de Gijón”, tras el Sporting.

Un hito impensable hace no tanto. “No se nos pasaba por la cabeza lograr esto”, rememora Aitor Cañedo. “Pero según iban pasando los partidos e ibas sumando, ibas ganando moral y te ibas dando cuenta de la que estabas liando”, explica el defensor teyero. Un buen hacer que se veía reflejado sobre el césped. “El míster cada vez nos reñía menos”, bromea Cañedo. “Consiguió que jugásemos de memoria, y los resultados acabaron saliendo”, confirma Juan Carlos. “La clave estuvo en el grupo humano que hicieron, con muchísimo carácter”, enfatiza Pablo Busto, “supieron sobreponerse a todas las situaciones, incluso a la derrota contra el San Martín” en la penúltima jornada, en La Cruz, donde el Ceares estaba invicto, y por un contundente 1-4 en el partido que les podía servir para rubricar el ascenso.

“El trabajo también fue clave”, remacha Aitor Cañedo, “cuando mejor jugamos fue a final de temporada”. El capitán cearista ofrece otra de las claves de este ascenso. “Rodeado de mis compañeros, nunca tenía miedo a perder. Si recibíamos un gol en contra, nos sobreponíamos y seguíamos buscando la victoria, fieles a nuestro estilo de juego y sabiendo encajar los golpes”, enfatiza.

El Ceares celebra su ascenso

Con el pitido final en L’Entregu llegaron la euforia y los recuerdos. “Me acordé sobre todo de la gente del club, me apetecía mucho celebrarlo con todos los que han hecho esto posible”, rememora Aitor Cañedo. “Yo pensé en toda la gente que lo pasó mal a raíz del covid y nos daban las gracias por lo que estábamos consiguiendo”, explica Juan Carlos. “Es una motivación especial y hará que no nos olvidemos nunca de este partido”, concluye. “No solo del partido, sino de la forma de hacer las cosas y la liberación total que supuso la victoria”, apuntilla Cañedo.

Conseguido el objetivo, ahora solo queda “celebrar y disfrutar”. Una fiesta que ya comenzó el pasado domingo en La Cruz. “Fue una celebración varias categorías por encima”, bromean quienes hicieron posible esa fiesta, los héroes del ascenso del Ceares.

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