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Ante la pelea por una plaza en Segunda RFEF: El Llanes vuela con Ivanchu

Los goles al límite del delantero manchego ponen al equipo llanisco al borde del ascenso

Ivanchu se lleva el balón entre Noé y Santi Otero, en el L’Entregu-Llanes.

Ivanchu se lleva el balón entre Noé y Santi Otero, en el L’Entregu-Llanes. Irma Collín

Contra todo pronóstico, el Llanes ha llegado al último escalón para acceder a la Segunda RFEF, en buena parte gracias a los goles de Ivanchu, un delantero decisivo en las dos eliminatorias anteriores. “Otros pueden tener mejores individualidades, pero como equipo somos los mejores”, recalca Iván Roldán Briñas (Miguelturra, Ciudad Real, 20-7-94), un manchego que después de dos años se siente como “un llanisco más”. Después de muchas temporadas en Tercera en equipos de su tierra y dos en el Llanes, Ivanchu espera dar otra campanada el domingo (Suárez Puerta, 12 horas) para estrenar categoría.

Hace dos semanas, un 0-1 del Tuilla en San José dejaba fuera al Llanes, cuando un gol de Ivanchu casi sobre la hora dio paso a la prórroga y a la clasificación. El delantero dobló la apuesta el domingo pasado en el Nuevo Nalón: empate en el 89 y el 1-2 en la prórroga que dejó KO a L’Entregu. Ivanchu matiza: “Para algunos puede ser una sorpresa, pero en el vestuario se cocía algo grande. Somos un equipo, un grupo de colegas, con un ambiente buenísimo. Hasta los que no juegan llegan a los entrenamientos con una sonrisa”.

Pero el Llanes ofrece algo más que buen rollo. “También tenemos gente con calidad y defensivamente somos muy buenos”, recalca Ivanchu, que también pone por las nubes a su entrenador: “Luis Arturo nos prepara muy bien y es un motivador nato”. Para él, además, es una persona clave en su carrera y en su vida: “Fue el que me convenció para que viniera al Llanes en 2019. Lo había intentando unos meses antes, pero mi club entonces, el Madridejos, no me dejó salir. En el verano siguiente, Luis Arturo insistió y no lo dudé”.

“Me dijo que harían un equipo competitivo y que no me tenía que preocupar de nada, que incluso me buscaban piso”, recuerda Ivanchu sobre su aterrizaje en Llanes. “Tenía ganas de conocer Asturias y todo fue todavía mejor de lo que había imaginado. La gente se portó muy bien conmigo, me encontré un club muy familiar y Luis me dio más confianza que ningún otro entrenador”. Por eso la pasada temporada, cuando la pandemia paró la competición, marchó a casa con la idea de volver.

Ivanchu explica que, gracias a sus 14 goles hasta el parón, “me llegó alguna oferta, pero no dudé. En marzo no había podido ni despedirme y sentía que tenía que hacer las cosas bien”. Una lesión muscular con recaída complicó el inicio de esta temporada y no tuvo continuidad hasta enero. “Ahora me encuentro muy bien físicamente, como todo el equipo. Lo demostramos en las dos prórrogas que hemos jugado, incluso contra el Tuilla, cuando acabamos mejor jugando con uno menos”.

Así que ni el factor campo ni la necesidad de ganar arredran al Llanes: “Nos crecemos en campos como el Suárez Puerta y ya les ganamos allí 0-1 en la segunda fase. Y por más que le valga el empate, el Avilés tiene un poco más de obligación de ascender que nosotros. Cuanto más tiempo pase con el empate, más notarán la presión. Para nosotros estar en el play-off es una buena temporada, pero subir ya sería la guinda”. Reconoce que la baja de Natalio les beneficia porque “es un jugador determinante, aunque así y todo el Avilés tiene un equipazo”.

“Sería superbonito”, reflexiona Ivanchu ante la posibilidad de jugar en la Segunda RFEF: “Me alegraría mucho por el club y por el pueblo porque ya me siento uno más. Estos dos años han sido tremendos para mí. Me siento superquerido, como si llevara aquí toda la vida. Por eso, estos día no paro de pensar en lo que podría pasar a partir del domingo”.

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