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Crónica, puntuaciones y reacciones de un día histórico: El Avilés resurge y ya está en Segunda RFEF

Los blanquiazules superan a un correoso Llanes y logran la última plaza en la nueva categoría ante 1.500 espectadores

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La celebración del Real Avilés, en imágenes Ricardo Solís

Avilés, 1-Llanes, 0

Real Avilés: Davo Armengol (1); Pato Álvarez (3), Álex Prendes (3), Albuquerque (2), Sami El Anabi (1); Cedrick Mabwati (3), Alagy Oliveira (2), Edu Cruz (2), Guille Vázquez (2), Vitolo (1); y Rafa Silveira (1).

Cambios: Diego Pereira (2) por Sami El Anabi, en el min. 46. Dani Benéitez (3) por Guille Vázquez, en el min. 56. Napoleone (1) por Rafa Silveira, en el min. 56. Félix Sanz (1) por Alagy Oliveira, en el min. 70.

Llanes: Guillermo Fernández (1); Javi Moreno (1), Bruno Cue (2), Diego Dosal (1), Pablo Álvarez (1); Ariel Herrero (1), Hugh Alban (1), Juan Laine (2), Pablo Prieto (3); Gael Junco (1) e Ivanchu Roldán (1).

Cambios: Genaro Fernández (1) por Javi Moreno, en el min. 17. Franck Richi (1) por Pablo Álvarez, en el min. 70. Arturo Batalla (1) por Juan Laine, en el min. 70.

Goles: 1-0, min. 75: Guillermo Fernández, en propia puerta.

Árbitro: Agudo Daza (Oviedo). Amonestó a los locales Sami El Anabi, Guille Vázquez, Alagy Oliveira, Rafa Silveira, Manuel Cadaviedo (delegado) y Félix Sanz, y a los visitantes Diego Dosal, Pablo Álvarez y Pablo Prieto.

Suárez Puerta: 1.500 espectadores.

Por el más sinuoso de los laberintos, el Real Avilés consiguió lo máximo que le permitía la reestructuración de categorías, mantener el nivel que ostenta en la pirámide del sistema de ligas y acceder a la nueva 2ª RFEF, lo cual no deja de producir la misma sensación que toda la vida insuflaron los ascensos, es decir, alegría y satisfacción por el trabajo bien hecho. Buena falta le hacía al alicaído panorama futbolístico avilesino.

Al menos en lo que a tensión se refiere, el partido respondió a lo esperado. De entrada, se disiparon las dudas sobre la actitud del Real Avilés, por aquello de la traición que podía provocarle la suficiencia del empate. Con buen criterio, el equipo de Luis Rueda, concienciado de que la cosa no podía ir por ahí, aplicó presión anticipada, comenzando por Rafa Silveira –el paulista estuvo más en esa labor que en la de hacer olvidar la definición de Natalio– y continuando por Guille Vázquez y Alagy Oliveira, muy metidos en el contrarresto de las intenciones llaniscas.

A la vez, el esprinter que encarna Mabwati amenazaba a un adversario que se encontró pronto con un problema añadido, cuando Javi Moreno, en el minuto 15, se echaba mano a su cuádriceps izquierdo, evidenciando su imposible continuidad. El Llanes, solo superior en las combinaciones a la corta, todavía se libró de una peor, la que podría haber sido justificable expulsión de Diego Dosal, flagrante en la caza por detrás de la gacela congoleña. Era el minuto 38 y, cuatro después, el propio Mabwati disponía de una gran opción que se le complicó tanto por la pérdida de fuerza como por la mengua de ángulo. Por su parte, el Llanes cerraba la primera parte con un cebeceo de Ariel Herrero que suponía el momento de más aprieto para el guardameta Davo Armengol.

Quizá porque sólo transcurrían, y sin sobresaltos, 11 minutos de la segunda sesión, la doble inserción de Napoleone y Dani Benéitez por parte de Luis Rueda regó la grada de cierta desconfianza, más aún al coincidir con el extraordinario lanzamiento que el magnífico centrocampista oriental Pablo Prieto dirigía ceñido al travesaño.

En el umbral del último cuarto, y con la sombra de la prórroga en pleno crecimiento, llegaba la jugada clave. En zona de tres cuartos, la combinación de los grancanarios Edu Cruz y Vitolo desembocaba en Diego Pereira; el lateral avilesino, despojado de la presencia de Diego Dosal, ganaba la línea de fondo y sacaba un centro que, en principio, no parecía entrañar problemas para la neutralización de Guillermo Fernández. Sin embargo, algo tuvo que desconcertar al guardameta del Llanes –avilesino y canterano blanquiazul– para que, una vez atenazado el balón, se le acabara escurriendo a la red.

En un santiamén, el Llanes pasaba de amenazante a dadivoso. Guillermo, olvidándose de la desgracia, salía airoso en un mano a mano con Vitolo e indemne de un gran golpeo de Dani Benéitez, lo que volvió a espolear a los verdes, con tres últimos coletazos, todos por mediación de Ivanchu Roldán, ariete que venía atravesando estado de gracia y que, en esta ocasión, estuvo ensombrecido por el gran marcaje al que le sometió de Álex Prendes.

Cuando el regañado Agudo Daza decretó el final de los tensos 90 minutos, la afición de Avilés, tanto tiempo maltratada, celebraba un momento que, in situ, en el Suárez Puerta, no experimentaba desde 1990, la friolera de 31 años. Prácticamente, ninguno de los que saltó al campo había nacido. La consecución de ayer no ha de equipararse al ascenso a Segunda División A de entonces, pero en sensaciones puede que hasta la iguale. No en vano, el Real Avilés, el de la naciente era Baeza, no es que evitara hundirse en un pozo, sino en la mismísima Fosa de las Marianas.

Luis Rueda, entrenador del Real Avilés: “Es una alegría enorme, el equipo ha hecho un trabajo tremendo”

“Estoy muy contento por el club, por la gente, por la afición, la ciudad...”. El entrenador del Avilés, Luis Rueda, aparecía al final del encuentro exhausto pero satisfecho y, sobre todo, muy orgulloso de su equipo. “Es una alegría enorme y estoy muy agradecido a estos chavales, que lo han sacado adelante cuando más putas las pasaban”, afirmó el técnico blanquiazul. Rueda recordó que cuando llegó al equipo por la destitución de Abraham, “estábamos a bastante distancia del play-off. El equipo hizo un trabajo tremendo y el brote de covid nos trastocó todo, pero hemos demostrado que somos un equipo competitivo, jugar tres eliminatorias sin encajar un gol... estoy cansado por la tensión acumulada, ahora mismo no tengo muchas ganas de fiesta”.

Luis Arturo: “Es para estar orgullosos, hemos estado cerca de hacer una gesta”

Llanes está más que nunca con su equipo a pesar de no haber logrado una plaza en Segunda RFEF. Saben que, aunque han estado cerca, lo hecho por el equipo ha sido muy grande: “Desde que hemos llegado a Llanes, por donde nos parábamos la gente nos ha estado aplaudiendo”, decía Luis Arturo, técnico del conjunto del Oriente, tras regresar de Avilés. El equipo verde perdió 1-0 en una acción puntual de la final. “Es para estar muy orgullosos, podíamos haberlo conseguido, hemos perdido por una acción puntual; estamos tristes a nivel futbolístico pero muy tranquilos porque hemos estado a punto de hacer una gesta que en verano parecía imposible”, explicó el entrenador. Y es que, añadió, “el objetivo era no pasar apuros para salvarse”.

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