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Lucía Álvarez, la niña del bronce: la única gimnasta asturiana que logra un podio en el Nacional de rítmica

Lucía Álvarez con su trofeo

Lucía Álvarez con su trofeo CERO

“Guardo el trofeo en mi habitación”. Lo dice Lucía Álvarez, gimnasta ovetense, que ha encontrado un sitio privilegiado y desde el que puede ver bien la medalla de bronce que ganó en el Campeonato de España base individual de gimnasia rítmica.

La ovetense, perteneciente al Club Escuela Rítmica de Oviedo (CERO), y de tan solo 11 años, consiguió el metal en la categoría alevín 2011 en el Nacional celebrado en Valladolid entre el 24 y 27 de junio. A pesar de su corta edad, Lucía tiene claro cuál fue uno de los secretos de su éxito: “Estaba muy concentrada y disfrutando de la prueba”. Y todo tras un año muy complicado marcado por la pandemia, donde los entrenamientos y competiciones se vieron interrumpidos.

Lucía Álvarez entrena desde muy pequeña en el CERO, donde Muriel García, su entrenadora, busca sacar la mejor versión de una niña “con grandes capacidades para la gimnasia rítmica”. La joven gimnasta lleva poco recorrido a sus espaldas. Este año participó por primera vez en el Campeonato de Asturias, donde consiguió el oro y la clasificación para el Nacional, prueba en la que tendría que haber competido el pasado 2020, pero no pudo debido a la pandemia. Posteriormente, una lesión en un calentamiento la apartó de la gimnasia durante tres semanas.

Lucía Álvarez, en un ejercicio CERO

A su corta edad, Lucía Álvarez es muy perfeccionista y tiene mucho respeto a pisar un tapiz. Cualidades que le han hecho subir al pódium en el campeonato de España base individual, donde entre 99 participantes de su categoría consiguió llevarse el tercer puesto. Fue la única asturiana en conseguirlo.

Pese a sus logros en la rítmica, Muriel García destaca sobre todo lo trabajadora y buena compañera que es su pupila. Tras el bronce en el campeonato nacional, Lucía dejo su trofeo en la habitación de unas compañeras para desearles suerte porque “si ella la tuvo, ellas también”, cuenta su entrenadora.

Su tercer puesto en el campeonato nacional la eleva a gimnasta de nivel absoluto. Un nivel muy alto y exigente que afronta, según su entrenadora, “muy contenta y motivada”. En este nivel tendrá que competir en tres ejercicios diferentes: manos libres, pelota y mazas. Esto llegará con la nueva temporada, en la que Lucía afrontará nuevos objetivos con “muchas ganas”. Porque desde su club buscarán seguir mejorando y trabajando sin pensar en la clasificación y en las medallas. Éstas son las únicas metas que se marcan para Lucía, una niña que ya es de bronce.

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