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Los pilotos se plantaron y decidieron abandonar el Rallye tras el accidente: la villa llanisca, impactada

Enrique Riestra, alcalde de Llanes, conversa con Teresa Sobrino, presidenta de la escudería Villa de Llanes, y con Carlos Márquez, presidente de la Federación de Automovilismo del Príncipado de Asturias. | J. B. P. José B. PINO

La noticia del grave accidente sucedido en las rampas del Fito Norte, en el segundo paso por el tramo, corrió como un reguero de pólvora por el parque de asistencia donde se revisan los coches de carrera y que estaba situado en La Talá, en Llanes. Eran poco más de las 15,30 horas cuando se confirmó la noticia de la muerte del piloto cántabro. En ese momento todavía se desconocía el fallecimiento de su copiloto, también de la vecina comunidad.

Enrique Riestra, alcalde de Llanes, conversa con Teresa Sobrino, presidenta de la escudería Villa de Llanes, y con Carlos Márquez, presidente de la Federación de Automovilismo del Príncipado de Asturias. | J. B. P.

Rápidamente los pilotos Iván Ares y José A. Suárez, Cohete, ambos con lágrimas en los ojos y visiblemente afectados, se reunían detrás del camión de asistencia del primero y decidían proponer al resto de participantes retirarse de la carrera. Los minutos pasaban y por parte de la organización, situada a más de un kilómetro de donde estaban los participantes, no había una decisión al respecto sobre qué hacer.

Ares y Suárez se fueron raudos al camión de asistencia de Citroën para hablar con su piloto, Jan Solans. Los tres adoptaron la decisión unilateral, pasara lo que pasara en dirección de carrera, de abandonar la competición. El resto de equipos se unieron, y a los pocos minutos Vicente Cabanes, presidente de los comisarios deportivos, directivo de la Real Federación Española de Automovilismo (RFEDA), organizador del rally de La Nucía y ex–piloto campeón de Levante de rallies, decidía suspender la 44 edición del rally de Llanes.

Para entonces la consternación y la conmoción eran palpable entre los componentes de los equipos, miembros de la organización, aficionados y entre los habitantes de Llanes, población volcada con el rally y que sufrían uno de los mayores golpes posibles dentro del deporte que aman y del que disfrutan cada año como una piña.

De repente, todo se había acabado y de la peor manera posible.

Sin lugar casi a dudas, el accidente fue mala suerte. El descenso por la cara norte del Fito es rápido, en ocasiones muy rápido y exigente, y conlleva riesgos por lo deslizante del asfalto, incluso en seco.

Una vez analizado todo, Vicente Cabanes y la entidad organizadora, escudería Villa de Llanes, que preside Teresa Sobrino, decidieron sacar los coches del parque de asistencia de La Talá y se los llevaron en caravana al parque cerrado, situado en las inmediaciones de la playa del Sablón. Allí quedaron estacionados mientras participantes, organizadores, federativos y autoridades conversaban incrédulos sobre todo lo acontecido.

El Alcalde y la Corporación municipal del Ayuntamiento de Llanes, habiendo tenido conocimiento del desgraciado accidente, transmitió sus condolencias a los familiares y amigos de las víctimas por tan lamentable pérdida. También, en una nota hecha pública, hicieron llegar su ánimo a los miembros de la Escudería Villa de Llanes y a la gran familia del automovilismo en general. El alcalde, Enrique Riestra, acudió al parque cerrado del Sablón.

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