La felicidad está instalada en el Avilés, que no conoce la derrota en competición oficial y busca mañana en Navalcarnero (16.30 horas) afianzar su posición en la zona de play-off. Los blanquiazules suman dos triunfos consecutivos, ante Adarve en liga y frente al Langreo en Copa Federación, y quieren más, no sienten el cansancio. “Si viniésemos de derrotas el cansancio sería exponencial, pero las victorias nos dan gasolina, no da tiempo a distraerse”, afirma Chiqui de Paz, entrenador del Avilés.

“Somos felices haciendo lo que nos gusta, estando en este club, este campo y esta ciudad”, confirma De Paz, que avisa de que “hay que estar preparados para la derrota, va a llegar y ahí es cuando hay que ver cómo reacciona el equipo”. Algo que no le preocupa: “Después de las derrotas en casa de pretemporada ante la Cultural por 0-4 y ante el Oviedo por 0-1, el equipo ya dio muestras de saber interiorizar esas situaciones. Lo que marca el carácter de un equipo es cómo sale de una derrota, y cuando llegue la afrontaremos con gallardía”.

El Avilés-Racing de Santander, de los octavos de final de la fase nacional de la Copa Federación, se jugará el próximo miércoles, a las 20 horas.