Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Automovilismo
José Antonio Suárez, “Cohete” Piloto, campeón de España de Rallies

“Si no te castigas en los fracasos, seguirás fracasando; te hace mejor”

“Para triunfar en los rallies no solo vale con conducir bien, hay que gestionar los recursos, preparación física, mental, vídeos, charlas...”

José Antonio Suárez, “Cohete”, sonriente tras una carrera.

José Antonio Suárez, “Cohete”, sonriente tras una carrera. J. B. Díaz

José Antonio Suárez, “Cohete” (Pravia, 1990) se proclamó campeón de España de rallies la semana pasada en Madrid con el equipo Recalvi. Dice que solo hizo su trabajo y que esto sigue. Confía mucho en sí mismo y todavía recuerda su primera competición: todavía portaba la “L” de conductor novel.

–¿Cree que está en su mejor momento?

–Estoy bien, pero solo hice mi trabajo. Lo que debía. No hice nada más allá del objetivo deportivo que tenía. No soy de regocijarme en los logros y sí más de castigarme en los fracasos.

–¿Eso no puede crear frustración?

–No, crea un deportista mejor. Si no te castigas en los fracasos, seguirás fracasando.

–¿Cuándo empezó a correr?

–En el 2000 o en 1999, tenía unos 9 años. Correr me gusta desde pequeño porque mi padre siempre me llevó a los rallies. Él corría en regionales.

–En su primera competición todavía portaba la “L” en el coche.

–¡Era la ley! Tenía que llevarla. La verdad es que era simpático y a la gente le llamaba la atención. Recuerdo que me llamaban “el guaje de la “L”. Lo recuerdo bien.

–¿Por qué “Cohete?

–De liadas varias de la época del karting. Un mecánico empezó a decir que iba como un cohete y así se quedó para siempre.

–¿Se puede conocer alguna liada?

–Fueron las normales. Salir volando despedido de un kart y cosas así.

–¿Cómo lleva su familia el riesgo de la velocidad?

–Supongo que bien. Bueno, no, lo llevan bien. Está normalizado y es parte de nuestro deporte. Saben que si un día pasa algo estaba haciendo lo que quería.

–¿Se imaginaba tantos éxitos cuando empezó a competir?

–Siempre creí en mí y tenía claro que se me daba bien. Otra cosa es poder conseguir los éxitos. Todo tiene un proceso, con errores y aciertos, con cosas buenas y cosas malas.

–¿Qué es lo que no se ve en los rallies?

–Todo el trabajo que hay detrás. No es llegar el día de la carrera y sentarse a conducir. Hay una preparación tremenda física y mental, horas de vídeo, charlas…

–También buscar patrocinadores.

–Eso me encanta. Me gusta mucho. Me encanta tener todo controlado y saber siempre lo que va a pasar. Si no lo hago yo nadie lo hará, excepto Chema (jefe del equipo Recalvi), que delego en él.

–¿Le gusta la gestión?

–Va todo ligado, para triunfar en esto no se trata solo de conducir bien. Hay que gestionar bien los recursos. Yo estoy en todo lo que puedo y me es accesible, aunque hay cosas de las que se encarga el jefe del equipo. Si puedo estoy en todas las reuniones, negociaciones, doy ideas…

–¿Cómo es un día en su vida?

–Me levanto todos los días a las siete de la mañana. Desayuno, saco al perro y empiezo a funcionar. Gimnasio por la mañana, psicólogo deportivo, que es imprescindible…

–¿Le ayuda mucho?

–Muchísimo, y otro no me valdría (es Roberto Díaz). Llevo once años con él. Normalmente quedamos tres días a la semana, unas tres horas diarias. Aunque pueden ser más si hay carrera.

–¿Con el psicólogo solo habla de las carreras o también de cuestiones personales?

–Hablamos de todo, aunque me arreglo bien para gestionar mi vida más allá de las carreras.

–¿Y después de ver al psicólogo qué hace?

–Gimnasio. Ahí hago los entrenamientos que me pone el preparador. Luego hago karting, veo vídeos… Depende de la época que sea, ahora me viene la de entrenar.

–¿Le paran mucho por Pravia?

–¡Qué va! Llevan toda la vida viéndome por ahí. Hay gente que me pregunta de rebote, pero yo hablo con todo el mundo porque nos conocemos todos.

–Y en otros sitios que no sean Pravia, ¿le conocen?

–Sí, siempre hay alguien que te reconoce y es un orgullo. Cada vez que me piden una foto o me saludan para mí es una motivación y un reconocimiento a mi trabajo.

–¿Con qué momento se queda de toda su carrera?

–Con el primer tramo que corrí, en Calleras (Tineo). Fue en el año 2009 y llevaba muchos años esperando ese momento. Verme en la salida, con la carretera cortada, fue el principio de todo y mi momento más sentimental.

–¿Qué cambiaría si pudiese volver atrás?

–Nada. Los errores son parte de mi carrera y espero seguir equivocándome. El error es una parte del éxito.

–¿Qué le queda ahora tras ganar el campeonato?

–Iremos a correr el rally de la Nucia y luego Canarias. No nos gusta ganar el campeonato y dejar a los organizadores sin un coche. Me toca correr de otra forma, con menos presión y un poquitín más relajado. Ya gané el campeonato.

Compartir el artículo

stats