Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

José Ramón Cuetos Lobo | Nuevo presidente de la Federación Asturiana de Fútbol

José Ramón Cuetos Lobo, nuevo presidente de la Asturiana: “Nunca me hubiera presentado contra Maximino Martínez”

“Tengo difícil lograr lo que ha logrado Maxi para el fútbol asturiano, por eso mi reto es igualarlo”

José Ramón Lobo, ayer, en la asamblea. A la derecha, un momento de la votación. | Juan Plaza

Aunque no será proclamado oficialmente hasta el próximo día 20, desde ayer José Ramón Cuetos Lobo (San Pedro de Villoria-Laviana, 1 de mayo de 1956) es el nuevo presidente de la Federación Asturiana de Fútbol, tras la votación de ayer: 195 votos a favor y dos en blanco, como candidato único. Sucede a Maximino Martínez, cuya gestión durante 27 años valora tanto que se conformaría con igualarla. Lobo elogia la herencia recibida, pero llega con la intención de dar un toque de modernidad a la federación asturiana, para lo que cuenta con el apoyo del presidente de la Española, Luis Rubiales.

–¿Qué le llevó a optar a la presidencia de la Asturiana?

–A raíz del problema que tuvo Maxi empezaron a circular rumores. Me llamó gente de todos los estamentos y me animó a que diese el paso. En un primer momento me parecía complicado porque estaba muy a gusto en el comité nacional de entrenadores. Pero me empezó a entrar el gusanillo y cuando Maxi declaró públicamente que no se iba a presentar decidí dar el paso definitivo. Nunca me hubiera presentado contra Maxi.

–¿Será continuista?

–Sé que tengo difícil lograr lo que ha logrado Maxi para el fútbol asturiano. Mi reto es igualarlo. Vamos a poner todas las ganas y toda la ilusión del mundo.

–¿Cómo valora la herencia?

–La proliferación de campos de hierba sintética ha sido un paso gigantesco para el desarrollo del fútbol en Asturias. También es muy importante la construcción de la nueva sede federativa de Roces, el gran proyecto de Maxi.

–¿Es cierto que Asturias tiene mucho peso en Madrid?

–Eso es circunstancial. Seguro que en Extremadura también dicen que lo tienen. Lo importante es trabajar de forma seria y continuada para tener ese peso en Madrid. En caso contrario, se esfuma rápidamente.

–¿Su objetivo para estos cuatro años?

–Mantener lo que está e intentar mejorarlo porque si no es imposible trabajar con ilusión. Yo lo que pido es que nos respete la pandemia porque fue un varapalo importante en el último año y medio. Si es así vamos a hacer cosas, ni mejores ni peores que antes, pero sí diferentes. Queremos que la comunicación entre los estamentos sea fluida y para eso la tecnología va a ayudar mucho. A nivel nacional está previsto un cambio de aplicaciones en la red, que coincide con nuestra llegada. Tenemos que aprovecharlo y dotar a los clubes de cuantas herramientas podamos.

–¿Qué planes tiene para que haya relevo en los clubes?

–Cada vez es más significativa la falta de directivos. Los profesionales de la federación se tienen que poner al servicio de los clubes. Hay mucha gente mayor, que bastante hace con intentar llevar a buen puerto el club. Hay personas que en vez de explicarles cómo rellenar un papel, igual hay que rellenárselo. Para eso están nuestros profesionales.

–Además de ayuda, los clubes modestos quieren dinero.

–Las subvenciones de la Federación Española han aumentado mucho en los últimos años, pero también las exigencias para justificarlas. Para salir un euro tiene que llegar una factura por un euro. Eso conlleva mucho papeleo, pero todas las territoriales tienen un técnico, a cargo de la Federación Española, que los asesora.

–Maxi era vicepresidente de la Española. ¿Le sucederá?

–No es el objetivo. Tengo una buena relación personal y profesional con Luis Rubiales, pero mi único objetivo solo es iniciar el vuelo aquí. No por estar más arriba en los cargos tienes más peso.

–¿Le empujó Rubiales a presentarse a las elecciones?

–Rubiales me apoya, pero no me obliga a presentarme. Es una persona muy cercana, que te dice las cosas claras, pero en ningún momento me lo impuso. Sí es verdad que, en el momento que tomé la decisión, me animó.

–¿Su gestión, como la de Maxi, será presidencialista?

–Para mí Maxi nunca ejerció una labor presidencialista. Teníamos reuniones, debatíamos y la última palabra, lógicamente, la tenía él. Tengo que olvidar el yo y utilizar el nosotros. Se va a incorporar gente joven, muy preparada y relacionada con el fútbol. Tengo que darles cancha y que ellos aporten también. Y la puerta de mi despacho estará siempre abierta. Desde que era presidente del comité de entrenadores de la asturiana, nadie podrá decir que he dejado una llamada sin contestar.

–¿Siente vértigo por el salto que supone el nuevo cargo?

–Hasta ahora, el espacio en que me movía era superconocido y estaba muy relacionado con el estamento de entrenadores. Creo que será parecido, con matices. Ya trataba con mucha gente, aparte de los entrenadores, tanto aquí como en Madrid.

–¿Asturias seguirá contando para los partidos de las selecciones?

–Hay un cambio de formato. Para traer un partido, sobre todo de la absoluta, hay una comisión de designación, en la que intervienen técnicos y directivos. Y las instituciones públicas tienen que colaborar. Antes todos los gastos iban a cuenta de la Federación Española. Ahora tendrán que implicarse las instituciones públicas.

–¿Podrá hacer algo con las relaciones Sporting-Oviedo?

–Intentaré que hablen y que lleguen a acuerdos.

–¿Algún mensaje final para Maximino Martínez?

–Está claro que para mí Maxi siempre va a ser un referente, a todos los niveles. Lo conozco desde hace cincuenta años. Siempre tendrá su casa en la federación porque, además, él es el que ha conseguido que sea una realidad. A nivel personal y profesional, Maxi es top. Yo creo que va a seguir vinculado a la federación española y, por supuesto, va a tener nuestra puerta abierta. Va a ser un apoyo importante para mí en cualquier decisión que tome, aunque la última palabra la voy a tener yo.

Compartir el artículo

stats