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Polideportivo

Dos motores del deporte avilesino

Tras conocerse como voluntarios en Barcelona-92, Jorge García (duatlón) y Carlos Fernández (judo) han apostado por Avilés como lugar “ideal” para organizar grandes eventos deportivos

Jorge García y Carlos Fernández dialogan en la plaza del Ayuntamiento de Avilés. | MARA VILLAMUZA

Los caminos de los avilesinos Jorge García, director de carrera del Campeonato del Mundo de duatlón celebrado este mes en la villa, y Carlos Fernández, director técnico del torneo de judo “Villa de Avilés, cruzaron sus caminos en los prolegómenos de los Juegos Olímpicos de Barcelona en 1992 como voluntarios. Y se han vuelto a cruzar este año en la Villa del Adelantado con sendos eventos de talla internacional.

Realmente sus caminos nunca llegaron a separarse por completo, aunque sí hubo un obligado distanciamiento por el transcurso natural de sus vidas. “Nos conocimos con unos 15 o 16 años cuando nos apuntamos a una bolsa de voluntarios para Barcelona-92 en la Feria de Muestras, en 1986”, rememora Jorge García, que hace unas semanas logró traer a Avilés el Campeonato del Mundo de duatlón. “Éramos chavales. Lo único que queríamos por aquel entonces, daba igual cómo, era estar en los Juegos”, añade a su lado Carlos Fernández, organizador del torneo internacional de judo “Villa de Avilés”, que este año atrajo a la ciudad a más de 6.000 personas desde países como Francia, Portugal, Georgia o Estados Unidos, entre otros. “Fue la experiencia de nuestras vidas”, asegura García.

Ahora, más de tres décadas después de haberse conocido –ya estuvieron mano a mano desde 1990 en el plan de formación para su papel como voluntarios en la Olimpiada de Barcelona– ambos reconocen que beben el uno del otro a la hora de organizar estos eventos de talla mundial. “Siempre pongo al ‘Villa de Avilés’ como el buen ejemplo de organizar un evento que se mantiene en el tiempo y del que la gente de la ciudad habla muy bien”, admite García, asegurando que tanto él como Carlos Fernández “somos personas de convicciones porque creemos en la ciudad y en las fortalezas que tiene. Si Avilés no demostrara que pudiera albergar estos eventos, dejaríamos de hacerlos”.

En este sentido, Fernández incide en que “Avilés tiene un tamaño perfecto para que la gente cuando viene se sienta como en casa. En ciudades más grandes eventos como el judo o el duatlón se diluirían entre tantos otros, pero aquí no pasa. Se les pone en valor”. Por tanto, coinciden ambos, “organizar un evento en nuestra ciudad y que nos den las facilidades que nos dan es un plus añadido”.

Además, no todo se queda en el deporte. La organización de eventos de talla internacional dinamiza y potencia la economía local a través del apartado deportivo. Cabe destacar que el balance de los hosteleros, hoteleros y comerciantes avilesinos tras la celebración del Campeonato del Mundo de duatlón y del “Villa de Avilés” de judo fue muy positivo. “Estamos llenando dos fechas que normalmente estaría medio vacías”, celebra Carlos Fernández, asegurando que estos gremios le trasladan su buen sentir. “Los hoteles ya tienen su previsión de ingresos para estas fechas porque saben que van a estar al completo”, apunta por su parte Jorge García.

Leer en prensa, admiten, lo que cada uno va consiguiendo les llena de orgullo. “Me atrevería a decir que no hay ningún sector en esta ciudad que esté haciendo lo que estos dos eventos hacen por Avilés”, afirma Fernández. Un punto de vista ratificado por García, que lo único que quiere, añade, es “que Avilés crezca y lo haga a través del deporte”. “No queremos ningún reconocimiento ni nada por el estilo, simplemente nos gusta lo que hacemos y que la ciudad salga beneficiada”, remata.

Ya pasado el tiempo y habiendo vivido de la mano cada uno de sus logros desde Barcelona-92 –pendientes aún de los que faltan por llegar– hacen balance tras tres décadas y entre ambos suman la participación en la friolera de nueve Juegos Olímpicos.

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