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La apuesta por el triatlón a los 71 años de Roberto Llamedo

El exjugador del primer Club Patín Cibeles se incorpora a la escuela para adultos del Club Triatlón Oviedo con la intención de competir

Roberto Llamedo corre junto al parque de Santullano. Cristina Velasco.

Roberto Llamedo (Nava, 1950) es el mejor ejemplo de que nunca es tarde para el deporte, incluso para uno tan exigente como el triatlón. Llamedo, que formó parte del primer Club Patín Cibeles de la historia y jugó al hockey hasta los 35 años, es con 71 uno de los primeros alumnos de la recién creada escuela para adultos del Club Triatlón Oviedo. De momento ha empezado con su entrenador, Ramón Villa, un plan diario que alterna carrera a pie y bicicleta. En enero añadirá la natación con el objetivo, más pronto que tarde, de competir en un triatlón.

“Nado muy mal, pero voy a mejorar”, dice convencido Llamedo, que explica con toda naturalidad su nuevo reto: “No puedo estar parado”. En realidad nunca lo estuvo porque, después de retirarse del hockey con 35 años, siguió haciendo deporte por su cuenta: “Como trabajaba en un banco, iba yo solo”. Primero se dedicó a salir en bicicleta, “hasta que un amigo tuvo un accidente y cogí miedo”. Así que pasó a la carrera a pie, lo que facilita ahora su salto al duatlón.

Llamedo se empapó de su nueva pasión hace un mes, en los Mundiales que se celebraron en Avilés, y cumple escrupulosamente desde entonces el programa elaborado por el coordinador del Triatlón Oviedo, Ramón Villa: “Me entreno alternando bicicleta y carrera a pie, entre una hora y media o dos diarias”. En enero, en la piscina de La Corredoria, afrontará su mayor reto, mejorar en la natación, paso previo a la competición: “Mi objetivo es no salir del agua muy atrás”.

Roberto Llamedo, con su bicicleta junto a la iglesia de San Julián de los Prados. CRISTINA VELASCO

“Soy muy competitivo”, recalca Llamedo, un carácter que le transmitió el padre Valdés en sus comienzos en el hockey en el colegio Santo Domingo. Tenía compañeros que después hicieron historia con el Club Patín Cibeles, como Veiga, Paredes, Rojo o Gayo, pero él era dos años mayor y el servicio militar le desenganchó del equipo que ganó la Copa del Rey en 1980. “Yo no tenía tanta calidad como ellos”.

Después de quince años sin calzarse unos patines, Roberto Llamedo se unió al equipo de los veteranos del Cibeles, con los que se entrena todos los martes y participa en partidos amistosos y competiciones de su categoría. “Tuve que volver a aprender a patinar”, recuerda sobre la vuelta a su primer deporte, en el año 2000.

Roberto Llamedo considera que la práctica habitual de ejercicio ha sido clave en su buen estado físico a los 71 años, por lo que siempre lo ha inculcado en su familia: “En mi casa es obligatorio hacer deporte y me han seguido todos mis hijos y mis nietos”. Una afición que no le afecta para otros aspectos de su vida. “No me condiciona para beber”, recalca en referencia a su pasión por la sidra, honrando su origen naveto, lo que le ha llevado a la presidencia de la Cofradía de los Siceratores.

En el Club Triatlón Oviedo consideran que el ejemplo de Llamedo puede animar a otras personas a iniciarse en el duatlón y el triatlón. “No hace falta ser un superhombre o una supermujer, solo tener una condición física básica”, señala Jesús Valles, presidente del club, que sentencia: “El único objetivo es la mejora de la salud”.

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