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Ciclismo

Roberto, el ovetense que ha recaudado más de 30.000 euros contra el cáncer dos años y medio después de ser diagnosticado

González pretende ayudar a la investigación sobre el cáncer gástrico y ya prepara su siguiente reto ciclista

Roberto González.

Rober tiene 44 años, un cáncer gástrico con metástasis hepática y unas ganas locas por vivir. “Estar enfermo no implica no tener vida”, insiste cada vez que tiene ocasión. Y ese carácter batallador, del que siempre busca una salida antes de entretenerse con los problemas lo ha encauzado hacia una misión solidaria. Con la bicicleta como forma de expresión, la iniciativa que encabeza, #Robercontraelcáncer, lleva recaudados más de 36.000 euros en apenas año y medio. Todo el dinero, destinado íntegramente a la investigación sobre el cáncer gástrico.

“Lo más importante es la aceptación. Me tocó a mí porque sí. Lo siguiente es normalizarlo y aprender a convivir con ello”, cuenta con naturalidad José Roberto González García, el protagonista de esta historia a LA NUEVA ESPAÑA. La suya es una historia de superación a pedaladas.

El golpe para Rober llegó en abril de 2019, unos meses después de haber sido intervenido de dos hernias discales lumbares. Llevaba varios meses de cansancio, fatiga y debilidad cuando, tras unas pruebas, le dieron la peor noticia: adenocarcinoma gástrico en cardias. Un cáncer que, además, se había extendido al hígado. “Las posibilidades eran pocas pero fui a dar con mi salvadora: la doctora Paula Jiménez Fonseca (exalumna, como él, del colegio San Ignacio). Sin ella no estaría aquí”, explica Rober.

Fue la doctora la que le habló de un ensayo clínico al que se sometió inmediatamente. Y aquí es donde entra la bici: tras terminar la quimio, debía hacer ejercicio aeróbico. Rober, que tenía una tienda-taller de bicicletas en Grado desde 2012, eligió el ciclismo. “Empecé poco a poco, con un amigo, con rutas cortas y asequibles. Pero un día hicimos una etapa de 80 kilómetros y al llegar a Grado dijimos ‘pues casi estamos para llegar a Covadonga…’”, comenta, antes de revelar cómo siguió la conversación: “¿A que no los hay?”.

Y vaya si los había. Porque, tras consultarlo con la doctora, Rober completó la etapa entre Grado y Covadonga: más de 110 kilómetros. Una ruta que repitió en junio de 2021, el segundo reto. Ambos envueltos por un motivo solidario: donar dinero a la Fundación Seom (Sociedad Española de Oncología Médica). Con los 14.239,50 euros del primer reto se creó la primera beca de investigación contra el cáncer gástrico. Una hazaña.

“El día de la entrega de la donación, mi parte representaba el 1% del total. Me sentía como una hormiga entre empresarios de gran nivel, pero el reconocimiento que me hicieron fue emocionante. Entré midiendo 1,79 y cuando salí llegaba a los 2 metros”, cuenta con gracia el asturiano. “Me decían que lo mío tenía un valor doble como paciente oncológico: no es solo el dinero para la beca, también es un ejemplo de pelea contra la enfermedad”, añade.

A los retos solidarios no tardaron en sumarse más iniciativas: maillots, camisetas, gorras, acuerdos con empresas como Verdú, farmacia La Corredoria, De la Uz, mascarillas, sorteos entre sus seguidores en redes sociales… Las cosas fueron tan bien que el segundo reto, el de 2021, lleva recaudados cerca de 22.000 euros. Y el asturiano sigue vendiendo su merchandising a través de sus redes sociales.

A Rober le quedan aún batallas por delante: “De cara a 2022 quiero repetir el reto, esta vez saliendo de Las Regueras, ya que el Ayuntamiento ha querido participar. Y tenemos algunas ideas más en mente, como una gymkana en la que participe toda la familia”. Rober, un torrente de ideas, resume su labor en tres grandes principios: “La importancia de cuidar la investigación, que aunque estés enfermo tienes una vida por delante y que si yo puedo, tú puedes”.

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