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La primera gran cita de España en balonmano sin el asturiano Entrerríos: así lo ve el eterno capitán

El exjugador confía en la selección, que inicia el relevo generacional: “Los jóvenes tienen que adaptarse, pero tengo fe absoluta en todos ellos”

La selección española de balonmano, presentada antes de uno de los partidos del reciente Torneo Internacional de España en Cuenca. | Europa Press

“Somos lobos, somos Hispanos”. Así se ha autodefinido la selección española de balonmano, que inicia su andadura en el Europeo de Hungría y Eslovaquia con un doble objetivo. El primero, revalidar la corona por tercer año consecutivo y alargar así la leyenda de una selección más valorada fuera que dentro de nuestras fronteras. El segundo y más importante, asentar las bases del futuro e intentar que el cambio generacional no aleje al grupo de su idilio con los metales. Será la primera cita sin el gran capitán, el asturiano Raúl Entrerríos.

Aunque parece difícil repetir o igualar a una generación que se ha colgado ocho medallas en diez años, Jordi Ribera, el seleccionador, tiene claro que la respuesta está en casa. Ante las ausencias de los Dujshebaev por problemas físicos y el paso al lado del citado Entrerríos, Morros, Sarmiento, Aginagalde y compañía, el seleccionador ha encontrado a sus hombres en una ASOBAL que tirita ante la precariedad económica y la fuga de talentos. Siete de los 19 seleccionados juegan en España. Y cinco de ellos se estrenan con la elástica de la selección. Chema Márquez, Iñaki Peciña, Ian Tarrafeta, Agustín Casado y Kauldi Odriozola son las caras nuevas de los Hispanos. De sus manos e ilusión saldrá el porvenir de España, que se estrena hoy frente la República Checa (18.00 horas, Teledeporte) en una fase de grupos en la que también se verá las caras ante Suecia y Bosnia.

Son nuevos pero saben lo que significa la palabra Hispanos. “Después de vernos todos los Mundiales y Europeos desde casa, estar aquí dentro es algo único e irrepetible”, analiza Odriozola. Márquez hace hincapié en la leyenda: “Todo jugador trabaja duro para algún día llegar a disfrutar de algo así, es un orgullo entrar en una selección con tanta historia, medallas y jugadores increíbles”.

Preparados también los ve el propio Raúl Entrerríos, que no se perderá los partidos del Europeo aunque alguno tenga que verlo en diferido por sus ocupaciones como entrenador de un juvenil y coordinador de la cantera del Barcelona.

“Hay jugadores que afrontan su primer torneo, pero no es la primera vez que están con el grupo, y eso hay que tenerlo en cuenta. Conocen la forma de jugar porque la filosofía está muy implantada. Las claves son jugar en equipo e ir creciendo y que todo el mundo sume, algo que se ha hecho antes. Seguro que Jordi va a seguir por el mismo camino”, apunta el exjugador gijonés, que descarta que se le vaya a echar de menos: “No, no, seguro que no. Es ley de vida. Nosotros tuvimos nuestra oportunidad y otros inician su camino. Habrá un proceso de adaptación, porque los jóvenes tienen que acostumbrarse a estos campeonatos, que son duros, pero tengo fe absoluta en todos ellos”.

El completo Agustín Casado

Entrerríos analiza particularmente a Agustín Casado, que se puede considerar su relevo por la demarcación que ocupa en la cancha, la de central. “Es un gran jugador que puede hacer muchas cosas. Tiene capacidad de lanzamiento y es goleador, pero además tácticamente es muy correcto y puede aportar a ambos lados de la pista. El balonmano ha ganado en velocidad y participar en todas las fases hace que puedas controlar muy bien. Ha crecido muchísimo este año y ya fue entrando en la dinámica, estuvimos juntos en un partido en Eslovaquia precisamente. Lo veo preparado, es joven todavía pero está tomando muchísma responsabilidad”, apunta el asturiano.

En cuanto al campeonato en sí, Raúl lo ve “muy igualado y complicado por las circunstancias. El último subidón del covid hace que varias selecciones estén pendientes de positivos de jugadores hasta el último momento. No sabemos qué puede ocurrir, ojalá haya el menor número de casos posible. Con independencia de eso, creo que se va a ver muy buen balonmano y que está muy igualado, con una serie de selecciones que aspiran a entrar en semifinales, entre la que está España”.

Lo ratifica Jordi Ribera: “Lo que nunca hemos hecho en la selección es ir con miedo. Está claro que el equipo necesita tiempo, pero lo veo con opciones de llevarse el Europeo”.

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