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El OCB sigue el guion: crónica del partido

El Unicaja Banco Oviedo gana con claridad a un Huesca que desciende y sigue en plaza de play-off

BALONCESTO OVIEDO IRMA COLLIN

El Unicaja Banco Oviedo cumplió sin pasar apuros en un partido en el que no se podía permitir tener un resbalón. La victoria ante el Huesca, equipo que con esta derrota consuma su descenso a la LEB Plata, deja a los de Natxo Lezkano en una buena posición dentro de la carrera que está disputando el nutrido pelotón de la clase media de la LEB Oro para alcanzar un puesto en los play-off de ascenso a la ACB. Un pelotón en el que está colocado en una buena posición para el tramo decisivo, donde será muy importante llegar con buenas piernas para apretar los dientes cuando vengan las cuestas más duras.

El equipo asturiano encara ahora una rampa muy empinada en esa carrera, con tres partidos fuera de casa dificilísimos ante el Palencia, uno de los que tienen ya casi asegurada su presencia en el play-off; el Girona, que con Marc Gasol en sus filas se ha convertido en uno de los rivales más duros de la Liga; y un Palma muy mejorado que puede estar jugándose la permanencia cuando le visite Oviedo. Después se allana levemente el camino del OCB volviendo al polideportivo de Pumarín, aunque sea para medirse al Lleida, la revelación de la temporada; y, de nuevo en casa, al Melilla, que puede estar por entonces peleando por la salvación. El final será en lo más alto, en un puerto de categoría especial: la pista del Movistar Estudiantes. Las cuentas del número de victorias que van a necesitar los azules para lograr el play-off son variadas, difñiciles de asegurar, aunque el propio Lezkano estimó ayer que tres pueden ser suficientes.

El partdo quedó prácticamente finiquitado en el primer cuarto, cuando los azules salieron con la intensidad y concentración suficientes como para evitar que su rival se pensara con opciones de dar la sopresa en Oviedo. El 9-0 inicial fue casi definitivo en un primer cuarto en el que Olle Lundqvist acabó anotando diez puntos, dando otro recital y justificando el pago de la entrada con acciones propias de un jugador de un talento descomunal. El sueco está encontrando en Lezkano a un entrenador que le concede manga ancha para que se exhiba en ataque y que le recrimina con severidad cada vez que se desconcentra en defensa. Una bendición para alguien que tiene un futuro espléndido y que es una parte fundamental del presente de OCB.

El lugar en el que se puso el marcador en el primer cuarto restó emoción al encuentro, pero no interés. El de ver de vuelta a Kabasele, algo errático al principio y que se fue entonando con el paso de los minutos; a un Hansel Atencia que sigue dejando muy buenas cosas y demostrando que tiene puntos en sus manos; a un Alonso Meana que ha dado un paso al frente y dirige al equipo cada vez mejor; y a Raúl Lobaco, que tuvo uno de sus partidos con más minutos y aportó cosas al conjunto. También Oliver Arteaga volvió a rendir a un gran nivel, como es habitual en él, y al único al que se vio fuera de forma fue a Jeff Xavier, al que aún se espera en su mejor momento para echar un cable a un OCB que va a necesitar de todo el mundo para lograr una vez más la gesta de codearse con los mejores de la LEB Oro en el play-off.

El tercer cuarto fue quizás el peor del OCB, sobre todo porque no le entraron los tiros y porque la renta cosechada le llevó a caer en cierta relajación. A 2.20 de acabar el tercer cuarto la distancia bajó a los trece puntos (66-53), pero enseguida apareció Olle Lundqvist para aumentarla otra vez con una canasta más adicional (69.53), que fue seguida por un triple de Lobaco y un mate de Kamba para elevar la renta por encima de los veinte puntos (74-53) a poco más de un minuto de acabar el tercer parcial. El último ya no tuvo historia más allá de intentar mantener la concentración y aprovechar los minutos para mejorar como equipo de cara al apasionante final que espera a los azules. Ver la situación del Huesca, un club que llegó a jugar en la ACB, tras una temporada durísima en lo económico y en lo deportivo debería servir para que en Oviedo se valorase todavía más la gesta que hace cada año un OCB que ha acostumbrado a su afición a vivir con la sonrisa puesta.

“Tenemos que ganar tres partidos más”

Natxo Lezkano tiene las cuentas muy claras para que el Unicaja Banco Oviedo dispute el play-off de ascenso a la ACB: “Tenemos que ganar tres partidos más”. Para conseguirlo será necesario que sigan por la senda correcta, ya que, advierte el entrenador, “estamos lejos de tenerlo asegurado”: “Tenemos un objetivo claro, nada nos puede descentrar, si nos va mal en un partido tendremos que centrarnos inmediatamente en el siguiente”. La importancia de haber ganado al Huesca, para el técnico, fue máxima: “Si no ganamos hubiéramos necesitado un milagro para entrar en el play-off”. Para esa pelea tan dura que tienen espera poder recuperar a todo el mundo y, por fin, poder contar con todos sus efectivos, ya que ayer no pudo hacerlo Paul Jorgensen, por enfermedad: “No hemos tenido el equipo entero ningún día, para este partido Jorgensen se puso enfermo y ha jugado Bartolomé pero parecía que no iba a poder”. Algo que le hace dar más mérito a su equipo: “Estoy contento con los jugadores por no poner excusas”.

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