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El Oviedo Baloncesto se atasca en su lucha por el play-off de ascenso a la ACB tras perder en un mal partido en Palma (74-69)

El equipo de Natxo Lezkano se condena a la derrota con un horrible inicio de partido y con una serie de lanzamientos paupérrima

Atencia defiende a Peñarroya en el partido entre el Palma y el Oviedo Baloncesto Palmer Alma Mediterránea Palma

El Unicaja Banco Oviedo Baloncesto tendrá que asegurarse la clasificación para disputar el play-off de ascenso a la ACB en Pumarín, donde ahora tiene dos partidos seguidos a falta de tres jornadas para acabar la liga regular. Dos partidos en los que tendrá que ofrecer una imagen mucho mejor de la que mostró en Son Moix, donde a un inicio de partido horrible (perdía 23-5 a falta de 3.15 para acabar el primer cuarto) sumó una serie de tiro horrible: metió dos triples en diecisiete intentos, falló trece tiros libres y tuvo un 37% de acierto en tiros de dos. Con estas cifras así, lo extraño es que solo perdiera por cinco puntos (74-69).

El comienzo del encuentro de los azules fue un auténtico despropósito porque a la incapacidad de generar cosas en ataque que tuvo durante todo el encuentro añadió una fragilidad defensiva que permitió a los jugadores del Palma, buenos anotadores muchos de ellos, sumar con facilidad. Una canasta de Kaba y un triple de Jorgensen fueron el único botín que obtuvo el OCB en siete minuto de juego. En ese tiempo Palma había anotado ya 23 puntos. Llegaron los ajustes defensivos, o la bronca de Lezkano para que sus jugadores se metieran en el partido, y el equipo local dejó de anotar con tanta facilidad. Al final del primer parcial, el resultado era de 23-12.

Pero Palma se estaba jugando la permanencia y, aunque Oviedo empezó a equilibrar el duelo, fueron capaces de mantener cierto colchón durante todo el partido. Además, el OCB fue un equipo previsible en ataque, sin confianza en el lanzamiento y que acabó con las penetraciones de Olle Lundqvist como único recurso medianamente decente para anotar. Los partidos de Kamba y Xavier fueron muy flojos, demostrando que ambos están con poca confianza y con malas sensaciones a esta altura de temporada.

A pesar de todo, el OCB llegó al descanso con un marcador remontable (42-31). Pero dos canastas de Palma nada más salir de vestuarios volvieron a poner cuesta arriba la hazaña. Tocaba remar y lo intentó el siempre trabajador Sean McDonnell, pero siempre un paso adelante y dos hacia atrás. Los esfuerzos de los visitantes abrieron un hilo de esperanza a 2.28 de acabar el cuarto cuando una canasta tras rebote ofensivo de Oliver Arteaga redujo la ventaja a siete puntos (52-45) a 2.28 del final. Una canasta del exjugador del Oviedo Elijah Brown, una técnica muy rigurosa a Olle Lundqvist y un triple de Brown acabaron con la revuelta y devolvieron a Palma una ventaja de 15 puntos (60-45) a 1.32 del final. El cuarto se cerró con 13 de diferencia (61-48).

En el inicio del último se confirmó que no era el día del OCB, que se fue a 16 puntos (66-50) y los esfuerzos, torpes, de Oviedo de hacer algo en ataque parecían en balde, dando la sensación de que sin fluidez la remontada era imposible. Y eso que Palma cometió errores, se precipitó en ocasiones y dejó algunas grietas que un OCB más entonado podría haber aprovechado. Pero no estaban. Y, aunque en los últimos instantes limaron las diferencias, el que se llevó el gato al agua fue el Palma, que sale del descenso y complica la vida a un Oviedo Baloncesto al que se le acaba el margen de maniobra.

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